El diseño rompe con tradiciones legales al incluir a un presidente en funciones en una pieza conmemorativa.
Ciudad de México.- Una comisión federal de artes en Estados Unidos aprobó el diseño final de una moneda conmemorativa de oro de 24 quilates con la imagen del presidente Donald Trump, como parte de los festejos por el 250 aniversario del país el próximo 4 de julio de 2026.
La decisión fue tomada sin objeciones por la Comisión de Bellas Artes de Estados Unidos, integrada en su mayoría por miembros afines al mandatario. Con ello, se abre la puerta para que la Casa de Moneda de Estados Unidosinicie la producción de la pieza, cuyos detalles finales —como tamaño y denominación— aún están en discusión.
El diseño, ya avalado por el propio Trump, muestra al presidente con gesto serio, inclinado hacia el frente. En el anverso destacan las inscripciones “Libertad” y los años 1776–2026, mientras que el reverso presenta a un águila calva en vuelo, junto a las leyendas “Estados Unidos de América” y “E pluribus unum”.
Desde el Departamento del Tesoro, el funcionario Brandon Beach celebró la iniciativa al considerar que la moneda representa “el espíritu perdurable de la democracia”, y defendió la inclusión del mandatario como figura central.
Sin embargo, la medida ha generado controversia. La legislación federal establece que ningún presidente vivo puede aparecer en el dinero estadounidense. Aun así, funcionarios de la Casa de Moneda sostienen que existe un vacío legal que permite emitir monedas conmemorativas de oro bajo autorización directa del secretario del Tesoro, actualmente Scott Bessent.
Críticos ven en esta decisión un nuevo intento de Trump por dejar su huella personal en símbolos institucionales, sumándose a acciones previas como cambios de nombre en organismos y proyectos federales.
La moneda tendrá una producción limitada, aunque aún no se define el tiraje. También se analiza su tamaño, que podría superar al de las piezas tradicionales, en línea —según comentarios de los propios comisionados— con la preferencia del presidente por formatos más grandes.
Por ahora, ni la Casa Blanca ni la Casa de Moneda han emitido comentarios adicionales. Entretanto, el proyecto avanza en medio de un debate que mezcla legalidad, simbolismo y poder político en uno de los aniversarios más significativos del país.