Los científicos creen que se trata de un púlsar. Sin embargo, su cercanía a Sagitario A*, el agujero negro central de nuestra galaxia, siempre dudas
Una señal de radio, como una especie de latido procedente de las proximidades de Sagitario A*, el agujero negro sobre el que orbita la Vía Láctea, ha generado una enorme expectación. ¿El motivo? Podría tratarse de un púlsar de milisegundo, es decir, de una estrella de neutrones muy magnetizada que gira sobre sí misma a velocidades extremas, completando una rotación completa en menos de 10 milisegundos. Si realmente es así, podría suponer el examen definitivo para la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein.
El descubrimiento ha sido documentado en un artículo científico publicado en la revista The Astrophysical Journaly elaborado por la doctora Karen Isabel Perez, investigadora postdoctoral del Instituto SETI. El objeto detectado, que completaría una rotación completa en apenas 8,19 milisegundos, se encuentra situado en las inmediaciones de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo central de nuestra galaxia que cuenta con una masa equivalente a cuatro millones de soles.
“Estamos esperando con gran interés lo que las observaciones de seguimiento puedan revelarnos acerca de este candidato a púlsar”, afirmó Perez en un comunicado oficial tras la publicación de los resultados. La científica apostilló que el equipo tiene puestas sus esperanzas en utilizar este faro cósmicopara profundizar en el conocimiento de las leyes físicas que rigen el universo, especialmente en lo que respecta a la medición de la curvatura del espacio-tiempo cerca de objetos masivos.
Pruebas de la relatividad
Los púlsares son núcleos remanentes de estrellas gigantes que han colapsado, conocidos por su densidad extrema y su capacidad de emitir haces de radiación con una regularidad asombrosa. Debido a que rotan de forma tan rápida, estos cuerpos celestes funcionan como cronómetros naturales de alta precisión. Cualquier alteración en el tiempo de llegada de sus señales permite a los astrofísicos detectar cambios sutiles provocados por la gravedad de otros astros.
El científico Slavko Bogdanov, del Laboratorio de Astrofísica de Columbia, explicó que la rotación de este púlsar podría generar anomalías visuales desde nuestra perspectiva terrestre: “Cuando los pulsos viajan cerca de un objeto muy masivo, pueden desviarse y experimentar retrasos temporales debido a la deformación del espacio-tiempo, como predijo Einstein”, indicó al respecto.
La detección se ha producido gracias al programa de investigación Breakthrough Listen, una iniciativa global que busca evidencias de civilizaciones tecnológicas y fenómenos exóticos en el cosmos. Los datos fueron obtenidos mediante el Breakthrough Listen Galactic Center Survey, un rastreador exhaustivo diseñado específicamente para localizar fuentes de radio en la región dinámicamente compleja y densa del corazón galáctico, donde la luz suele ser bloqueada por el polvo.
Análisis de datos disponible para todos
Con el objetivo de fomentar la colaboración científica, la organización ha decidido liberar todos los archivos de la investigación, permitiendo que otros expertos realicen sus propios procesos de checking. Los volúmenes de información son masivos, con archivos individuales que oscilan entre los 3 y 8 terabytes. Esta política de transparencia facilita que grupos de trabajo de cualquier país utilicen herramientas de software libre para verificar la naturaleza de la señal.
Aunque los indicios son muy sólidos, la comunidad científica mantiene la cautela hasta que nuevas observaciones confirmen si se trata de un púlsar real o de otra fuente de radio desconocida. La confirmación de este objeto permitiría realizar mediciones de una precisión sin precedentes sobre el comportamiento del espacio-tiempo y afianzar, todavía más, la Relatividad General de Einstein.