Un grupo de académicos, especialistas y figuras de la oposición conformó el Frente Amplio Democrático, un movimiento cuyo objetivo declarado es impedir la aprobación de una reforma electoral que califican de regresiva.
La iniciativa, que se anticipa será enviada al legislativo por el Ejecutivo federal este mes de febrero, fue rechazada mediante un manifiesto suscrito por aproximadamente 500 personas, quienes advirtieron sobre riesgos para los equilibrios constitucionales.
El frente se define como una respuesta ciudadana sin afiliación partidista o ideológica única.
En su comunicado, los firmantes sostienen que su acción busca evitar “la restauración del antiguo régimen” y aclaran que no actúan para preservar privilegios, sino para contrarrestar prácticas que consideran una amenaza para la democracia.
Origen y propósito del movimiento
Rafael Estrada Michel, académico y exdirector del Instituto de la Judicatura Federal identificado como uno de los promotores, explicó que el frente surgió de la necesidad de coordinar esfuerzos contra una iniciativa que, a su juicio, podría revertir los avances del sistema político.
Estrada Michel enfatizó el carácter ciudadano del grupo, señalando que está impulsado por personas al margen de las cúpulas partidistas tradicionales.
Decisión de publicación pagada
Sobre los recursos del movimiento, Rafael Estrada Michel detalló que inicialmente no se planeó realizar erogaciones.
El respaldo obtenido, reflejado en el número de adhesiones al manifiesto, los llevó a tomar la decisión de publicarlo en un periódico de cobertura nacional para darle mayor difusión.
Con información de El Economista