Se espera que los obispos analicen la situación de seguridad en el país y refuercen la agenda humanitaria de la Santa Sede en la región norteamericana
Ciudad de México.– En el marco del inicio de su 120ª Asamblea Plenaria, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un enérgico pronunciamiento de respaldo al papa León XIV. El mensaje surge como respuesta directa a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien calificó al pontífice de “débil” y lo acusó de favorecer agendas políticas externas tras sus llamados a la paz en Medio Oriente.
Respaldo a la “valentía profética”
A través de un comunicado difundido en redes sociales, los obispos de México destacaron la labor del Santo Padre, subrayando que su insistencia en el cese de las hostilidades no responde a intereses partidistas, sino al cumplimiento del Evangelio.
” “En estos días en que el Santo Padre ha vuelto a alzar la voz por la paz, los obispos mexicanos nos ponemos de pie junto a él”, señaló la cúpula católica, reivindicando la defensa de la dignidad de los pueblos y el derecho universal a vivir sin conflictos bélicos.
México: La voz de la experiencia en violencia
El Episcopado hizo hincapié en que la postura de la Iglesia en México nace de una realidad compartida de inseguridad.
” “México conoce el dolor de la violencia y sabe lo que cuesta construir la paz”, sentenciaron los purpurados, rechazando los señalamientos del mandatario estadounidense, quien el pasado domingo afirmó que el Papa era “débil ante el crimen” y complaciente con la “izquierda radical”.
Autonomía frente a la política
Los jerarcas católicos concluyeron su mensaje aclarando la naturaleza de su misión social, desmarcándose de la arena electoral y política que Trump intentó atribuirles.
” “No somos políticos, somos constructores de paz. Y desde México, nos unimos a su voz”, puntualizaron al cierre de la sesión inaugural de la Asamblea.
Este choque diplomático y religioso marca el tono de la reunión plenaria, donde se espera que los obispos analicen la situación de seguridad en el país y refuercen la agenda humanitaria de la Santa Sede en la región norteamericana.