El Super Bowl LX se disputará el próximo 8 de febrero en el Levi’s Stadium
Ciudad de México.- El Super Bowl LX se disputará el próximo 8 de febrero en el Levi’s Stadium, escenario donde los Seattle Seahawks y los New England Patriots lucharán por levantar el prestigioso trofeo Vince Lombardi. En la antesala del evento más importante de la NFL, una historia con raíces mexicanas vuelve a captar la atención de los aficionados.
A lo largo de la historia del Super Bowl, la presencia de jugadores vinculados a México ha sido escasa, aunque significativa. Efrén Herrera marcó un antes y un después al convertirse en el primer mexicano campeón en 1978. Posteriormente, Raúl Allegre amplió ese legado al conquistar dos anillos con los New York Giants. Más adelante, Rafael Septién y Frank Corral consolidaron la huella mexicana en la élite del fútbol americano profesional.
Hoy, esa herencia encuentra continuidad en una nueva generación encabezada por Elijah Arroyo, ala cerrada de los Seattle Seahawks, quien combina su formación en Estados Unidos con una fuerte influencia mexicana.
Arroyo nació el 5 de abril de 2003 en Orlando, Florida, pero gran parte de su infancia transcurrió en Cancún, Quintana Roo, a donde se mudó a los siete años. Fue en México donde tuvo su primer contacto con el fútbol americano, formándose en el equipo infantil Troyanos y experimentando de cerca la disciplina y el esfuerzo que caracterizan al deporte en comunidades con recursos limitados.
A los 13 años regresó a Estados Unidos y su talento comenzó a destacar rápidamente. Brilló en la preparatoria Independence, en Texas, y posteriormente con los Miami Hurricanes, con quienes cerró su etapa universitaria registrando 590 yardas y siete anotaciones en su último año.
Su rendimiento lo llevó a ser seleccionado por Seattle en la segunda ronda del Draft 2025, como el pick número 50. Aunque una lesión de rodilla frenó su temporada de novato, Arroyo alcanzó a sumar 15 recepciones, 179 yardas y un touchdown antes de ser colocado en la lista de lesionados.
Más allá de las estadísticas, Elijah Arroyo ha sobresalido por su orgullo hacia sus raíces mexicanas y su participación activa en iniciativas de la NFL enfocadas en la diversidad cultural. Ya recuperado y considerado para los encuentros decisivos, el joven ala cerrada tiene la oportunidad de unirse al selecto grupo de mexicanos que han dejado huella en el Super Bowl.
De esta manera, el Super Bowl LX no solo representará la gran final de la NFL, sino también un nuevo capítulo donde la herencia mexicana vuelve a decir presente en el emparrillado más importante del mundo.