Dependencias como la SRE, la SHCP y la FGR, han enfrentado cambios ante las salidas de sus representantes.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha comenzado a marcar su propio estilo con una serie de movimientos estratégicos en áreas clave del gobierno, por ello, estos ajustes reflejan una combinación de continuidad y transformación respecto a la administración anterior.
Dependencias como la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Fiscalía General de la República (FGR) han sido protagonistas de estos cambios que impactan la gobernabilidad y la percepción económica.
Uno de los movimientos más recientes fue la salida de Juan Ramón de la Fuente de la SRE por motivos de salud. En su lugar, fue designado Roberto Velasco, quien anteriormente se desempeñaba como subsecretario para América del Norte.
El nuevo canciller enfrenta retos en un contexto internacional complejo, marcado por tensiones geopolíticas y la necesidad de proteger a los mexicanos en el extranjero.
Cambios en justicia y finanzas
En la Fiscalía General de la República, la salida de Alejandro Gertz Manero dio paso al nombramiento de Ernestina Godoy, quien asumió el cargo con el compromiso de combatir la impunidad.
En materia económica, la renuncia de Rogelio Ramírez de la O a la SHCP marcó otro punto clave. Su lugar fue ocupado por Edgar Amador Zamora,quien enfrenta desafíos como presiones externas y amenazas arancelarias.
Aduanas, Consejería y combate financiero
Otros cambios relevantes incluyen la llegada de Héctor Alonso Romero a la Agencia Nacional de Aduanas, así como el nombramiento de Esthela Damián Peralta en la Consejería Jurídica.
En la Unidad de Inteligencia Financiera, Omar Reyes sustituyó a Pablo Gómez, reforzando la estrategia contra el lavado de dinero.
Estos movimientos cambian completamente el rumbo del gobierno de Claudia Sheinbaum, ante una administración que busca estabilidad institucional mientras enfrenta retos internos y externos.
(Con información de El Financiero)