Anatoly Kolodkin se convierte así en la única esperanza a corto plazo para una población de 9.6 millones de habitantes sumida en la oscuridad
La Habana.– En un movimiento que tensa la cuerda de la geopolítica en el Caribe, el buque petrolero ruso Anatoly Kolodkin tiene previsto arribar este lunes al puerto de Matanzas. La embarcación, que navega bajo sanciones de Washington, transporta 730 mil barriles de crudo, una carga vital que representa el primer suministro de energía de gran escala que recibe la isla desde enero, desafiando el bloqueo de facto impuesto por el gobierno de Donald Trump.
Según datos de la firma de análisis marítimo Kpler, el petrolero se encontraba el domingo al norte de Haití, en la fase final de una ruta que comenzó el 8 de marzo en el puerto ruso de Primorsk y que contó con escolta de la Armada rusa durante su paso por el Canal de la Mancha.
La última ventana para Washington
Para especialistas en el sector energético, la proximidad del buque a aguas territoriales cubanas cierra la posibilidad de una intercepción por parte de las fuerzas estadounidenses. Jorge Piñón, experto de la Universidad de Austin, expresó su sorpresa ante la falta de acción previa de la Casa Blanca para detener el cargamento.
” “A estas alturas, las probabilidades de que Estados Unidos intente detenerlo han desaparecido prácticamente. Una vez que ingrese en aguas cubanas, será casi imposible detenerlo”, afirmó Piñón a la agencia AFP.
Esta llegada ocurre en un contexto de máxima presión, luego de que Estados Unidos amenazara con aranceles a cualquier nación que suministre combustible a Cuba, tras la captura de Nicolás Maduro en enero, evento que dejó a la isla sin su principal aliado regional.
Diésel: El dilema de Díaz-Canel
La crisis energética en Cuba ha alcanzado niveles críticos: siete apagones nacionales en lo que va de 2024 y un racionamiento estricto que ha paralizado el transporte público. El cargamento del Anatoly Kolodkin ofrece un respiro, pero también un dilema logístico para el presidente Miguel Díaz-Canel:
– Capacidad: El crudo ruso podría transformarse en 250 mil barriles de diésel.
– Autonomía: Dicha cantidad es suficiente para cubrir la demanda nacional por apenas 12.5 días.
– El dilema: El gobierno deberá decidir si destina el combustible a las termoeléctricas para mitigar los apagones o al sector transporte y agrícola para evitar el colapso económico total.
Logística de emergencia
A pesar de la urgencia, el alivio no será inmediato. Se estima que el procesamiento del crudo en las refinerías cubanas tomará entre 15 y 20 días, sumados a otros 10 días para la distribución nacional de los derivados.
Mientras tanto, otros intentos de suministro han fallado o cambiado de rumbo, como el buque Sea Horse, que transportaba diésel ruso y terminó desviándose hacia Venezuela a principios de esta semana. La llegada del Anatoly Kolodkin se convierte así en la única esperanza a corto plazo para una población de 9.6 millones de habitantes sumida en la oscuridad y la parálisis operativa.