Ya ven ustedes, selectos lectores, que la o las temáticas vigentes y cotidianas son por ahora referentes a los acontecimientos venezolanos ya por casi en todo el mundo son vistas, oídas y conocidas debido a que la afectación no es nada más de ese país y EE.UU. sino que en una forma o en otra a muchos países de los cuatro continentes han afectado para bien o para mal, tanto en sus políticas y economías internas como externas. Por eso es que una vez más me he dedicado en estas semanas a estudiar y analizar las informaciones fidedignas correspondientes para comentar sobre los susodichos acontecimientos y hechos, etc. seleccionando temas específicos al respecto.
Por ahora pues quiero comentar solo sobre algunos temas de los más básicos sobre lo anteriormente dicho. Por ejemplo, en lugar de responder uno por uno, pondré aquí lo que pienso y opino para quien tenga interés y paciencia de leerme. Va Pues.
* Sobre serie de conceptos que los presidentes ejecutivos emiten para ser o no en esto…queriendo demostrar demostrar que su país no se somete, no participa, por un lado, o sí, pero “porque tienen toda la fuerza y el poder, historia, causa y hechos a su favor tratando de convencer sobre todo a su ciudadanía y a otros países, por ejemplo, algo así como esto….
VA UNA SERIE DE OPINIONES Y COMENTARIOS SOBRE ESTA TEMÁTICA.
La polémica sobre Venezuela a veces se desvía por una lectura selectiva e hipócrita del derecho internacional; miren, se invoca LA “SOBERANÍA”, LA “NO INTERVENCIÓN” Y EL “ORDEN JURÍDICO INTERNACIONAL” como si estos conceptos existieran para proteger a los gobiernos, y no a las personas. Como si la soberanía estatal fuera un escudo moral absoluto, capaz de justificar el hambre, la persecución, la tortura, el exilio masivo y la supresión completa de la voluntad popular; ¿qué gobernantes y de qué países sobre todo?, mmm… Por ejemplo, la soberanía no es un fin en sí misma; nunca lo fue; es un instrumento funcional, condicionado al cumplimiento mínimo de los deberes del Estado para con su población. Cuando un régimen transforma a su propio pueblo en rehén, que por ejemplo empobrece deliberadamente a la sociedad, destruye instituciones, persigue opositores, defrauda elecciones y elimina cualquier posibilidad real de alternancia de poder, ese régimen pierde la legitimidad que da sentido a la soberanía que alega defender. Órale!.
Como si la soberanía estatal fuera un escudo moral absoluto, capaz de justificar el hambre, la persecución, la tortura, el exilio masivo y la supresión completa de la voluntad popular; ¿qué gobernantes y de qué países sobre todo?, mmm…
El derecho a la vida, a la dignidad humana y a la autodeterminación de los pueblos no son solo “valores occidentales” (a veces opcionales) ni retórica política. Un gobierno que viola sistemáticamente estos derechos no puede exigir que el mundo cierre los ojos en nombre de una abstracción jurídica conveniente. Si ustedes gustan, pongan algunos nombres de ejemplo; ¿acaso AMLO, Calderón, Peña N.?, doña Claudia tiene un año apenas…ira puej…
¿Y DE VENEZUAELA Y CUBA QUÉ PUDIERAMOS DECIR AL RESPECTO?
Pues que Venezuela no es sólo un caso de “ideológica diferente, mmm…”; es una tragedia humanitaria; millones de personas se han visto obligadas a dejar su país; las que se quedaron todavía conviven con la escasez, la represión y el miedo. No hay elecciones libres, no hay prensa independiente, no hay un Poder Judicial autónomo, no hay todavía canales internos efectivos para que el pueblo se libere por su propia cuenta. Defender que ese pueblo “resuelva solo” su situación es, en la práctica, la perpetuación del sufrimiento. Por eso es que las circunstancias nos obligan cuando con la ayuda externa (aunque sea con intereses muy propios y psicopáticos como lo hizo EE. UU. Que incluyó la militar, que resultó necesaria para proteger vidas y no regímenes (mmm…aunque para Trump fue una psicopateada como logro muy personal y por eso con su gran poder, no resulta una violación moral del derecho internacional; es la afirmación de su núcleo ético. La comunidad internacional existe precisamente para evitar que se cometan atrocidades detrás de fronteras convenientemente cerradas.
Así entonces y a manera de conclusión, la reacción de muchos venezolanos deja esto claro. Sin embargo, repito, mientras comentaristas extranjeros, cómodamente distantes, condenan las intervenciones en nombre de una soberanía abstracta mientras que quienes viven la desesperación real celebran porque ven una oportunidad concreta de liberación. Así pues, la soberanía a veces es relativa….Buenos días.