La demostración se realizó en el campo de pruebas de Yuma, en el estado de Arizona, como parte del ejercicio Falcon Peak.
Estados Unidos puso a prueba nueva tecnología para detectar y derribar drones en la frontera con México, con la finalidad de reforzar la capacidad de respuesta de sus fuerzas ante el creciente uso de estos aparatos por organizaciones criminales.
Estados Unidos prueba tecnología antidrones en el campo de pruebas de Yuma
La demostración se realizó en septiembre en el campo de pruebas de Yuma, en el estado de Arizona, como parte de Falcon Peak, un ejercicio organizado por el Comando Norte de Estados Unidos y orientado a las necesidades de seguridad de la frontera sur. Empresas del sector defensa presentaron radares, drones interceptores y sistemas de armas autónomos capaces de identificar y neutralizar aeronaves no tripuladas.
De acuerdo con información difundida por Reuters este 5 de octubre, el general de brigada Brian Filler, subcomandante de operaciones de la Fuerza de Tarea Conjunta de la Frontera Sur, informó que las autoridades detectaron 378 incursiones de drones durante los últimos 30 días, una cifra que, según el militar, mantiene una tendencia al alza.
La mayoría de los aparatos detectados son drones comerciales equipados con cámaras de vigilancia, que suelen aparecer en zonas donde también se registran movimientos de personas a través de la frontera. Las autoridades estadounidenses relacionan su utilización con actividades de contrabando y trata de personas.
Ejército de EEUU ya derribó 11 drones de cárteles
La preocupación por estos dispositivos llevó al Ejército estadounidense a desplegar tecnología láser para combatirlos. A principios de octubre, funcionarios militares informaron que 11 drones vinculados con cárteles fueron derribados mediante láseres desde agosto, cuando comenzó el despliegue de este tipo de sistemas.
Aunque funcionarios citados por Reuters reconocieron que los drones utilizados por las agrupaciones criminales en la frontera no representan una amenaza comparable con los drones de combate empleados en la guerra de Ucrania, consideran que la zona fronteriza ofrece un escenario útil para probar nuevas tecnologías y preparar a los soldados ante posibles amenazas.
El ejercicio Falcon Peak permitió a las compañías de defensa mostrar distintas herramientas que podrían utilizarse para reforzar la vigilancia y respuesta militar. Entre ellas estuvieron el dron Ghost, de Anduril; un sistema de radar y cámara desarrollado por Teledyne FLIR; la ametralladora automática Bullfrog, de Allen Control Systems; y un dron interceptor de Powerus.