res sistemas son vigilados en el océano Pacífico este 17 de septiembre; dos alcanzan 80 % de probabilidad de desarrollo ciclónico a siete días.
Tres zonas con potencial de desarrollo ciclónico mantienen activo el monitoreo en el océano Pacífico este jueves 17 de septiembre, mientras avanza la temporada de huracanes 2026.
De acuerdo con la actualización de las 11:00 horas, tiempo del Pacífico, del National Hurricane Center (NHC), dos de los sistemas alcanzaron una probabilidad de formación de 80 % durante los próximos siete días, aunque presentan comportamientos y trayectorias distintas.
Uno de ellos se encuentra al sur-suroeste del extremo de la península de Baja California, mientras otro evoluciona al sur de México y un tercero corresponde a los remanentes de la depresión tropical Quince-E.
¿Dónde están las 3 zonas con potencial ciclónico en el Pacífico?
El sistema de mayor interés para Baja California Sur por su ubicación corresponde a una onda tropical localizada muy al sur-suroeste del extremo sur de la península, la cual comenzó a mostrar señales de una mayor organización.
El NHC informó que las condiciones ambientales son favorables para que continúe desarrollándose y prevé que una depresión tropical pueda formarse durante el fin de semana o a principios de la próxima semana.
Su probabilidad de desarrollo ciclónico aumentó a 40 % durante las próximas 48 horas y a 80 % durante los próximos siete días.
Sin embargo, un punto importante para Baja California Sur es su desplazamiento: el organismo estadounidense prevé que avance hacia el oeste entre 10 y 15 millas por hora, aproximadamente entre 16 y 24 kilómetros por hora, sobre la zona occidental del Pacífico Oriental.
¿La zona al sur de BCS representa riesgo para la península?
Por ahora, la trayectoria descrita por el NHC no apunta hacia Baja California Sur.
Aunque la perturbación se localiza al sur-suroeste de la península y tiene altas probabilidades de convertirse en depresión tropical, su desplazamiento previsto es hacia el oeste, es decir, hacia aguas abiertas del océano Pacífico.
Esto significa que una probabilidad alta de desarrollo ciclónico no equivale a una probabilidad de impacto en BCS. El porcentaje señala las posibilidades de que el sistema adquiera características de ciclón tropical dentro de un periodo determinado, no las posibilidades de que toque tierra en un sitio específico.
Debido a que el sistema aún se encuentra en proceso de organización, será necesario mantener vigilancia sobre las próximas actualizaciones y cualquier modificación en su desplazamiento.
¿Qué pasa con la zona de baja presión al sur de México?
Otro sistema que llama la atención se encuentra varios cientos de millas al sur del territorio mexicano.
Se trata de una onda tropical que genera lluvias y tormentas eléctricas desorganizadas, pero que se encuentra en un ambiente favorable para desarrollarse gradualmente.
El NHC estima una probabilidad de formación ciclónica cercana a 0 % durante las siguientes 48 horas, pero de 80 % a siete días.
A diferencia del sistema situado al sur-suroeste de Baja California Sur, esta perturbación tiene previsto desplazarse gradualmente hacia el noroeste y posteriormente girar hacia el norte, frente a las costas del suroeste de México.
El pronóstico contempla que pueda convertirse en una depresión tropical a finales de este fin de semana o a principios de la próxima semana.
¿Qué ocurre con los remanentes de la depresión tropical Quince-E?
El tercer sistema corresponde a los remanentes de la depresión tropical Quince-E, ubicados muy al este-sureste de las islas de Hawái.
Las lluvias y tormentas eléctricas continúan asociadas a esta zona; sin embargo, las condiciones ambientales solo son marginalmente favorables para que vuelva a desarrollarse.
En su actualización más reciente, el NHC mantiene una probabilidad de formación de 10 % durante las próximas 48 horas y de 20 % durante los siguientes siete días.
Además, el sistema continúa desplazándose gradualmente hacia el oeste y permanece en dirección a la región situada al este-sureste de Hawái, por lo que actualmente no representa una amenaza para Baja California Sur.