La pulpa tiene componentes ligados al sistema inmune, la producción de glóbulos rojos, y la salud de huesos y dientes, según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural
La pitahaya es una fruta baja en calorías, alta en fibra, con colágeno en la cáscara y omega-3 en las semillas, que además contribuye a regular la presión arterial y a limpiar los vasos sanguíneos.
Así lo documenta la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) en un reporte sobre el cultivo y transformación de esta planta en México, donde crece de manera silvestre y cuenta con variedades endémicas.
La pitahaya contiene hierro, magnesio, calcio y vitamina C

La pitahaya concentra una cantidad considerable de nutrientes. Es rica en vitamina C, que refuerza el sistema inmune y favorece la absorción de hierro.
Contiene hierro, necesario para la producción de glóbulos rojos, y magnesio, que interviene en la función muscular y nerviosa.
El calcio que aporta es esencial para huesos y dientes, mientras que el boro ayuda al metabolismo del calcio y la vitamina D.

Su cáscara es rica en antioxidantes, nutrientes esenciales que estimulan laproducción natural de colágeno en el organismo, una proteína que mantiene la elasticidad de la piel y los tejidos.
Sus semillas aportan omega-3, ácido graso que contribuye a la salud cardiovascular y a reducir la inflamación, de acuerdo con la publicación de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, disponible en el portal oficial del Gobierno de México.

La fibra que contiene, por su parte, favorece el tránsito intestinal y prolonga la sensación de saciedad. Ambos compuestos suelen asociarse a suplementos o productos procesados, no a una fruta fresca.
Usos de la pitahaya: paletas heladas, yogurt y mermeladas
México es uno de los principales productores de pitahaya a nivel mundial, junto con Ecuador, Perú y Brasil.
En el país existen más de 200 híbridos de la planta, entre ellos la Undatus blanca, la Undatus roja, la Rosa Mexicana, la Esmeralda y la Australiana, entre otras variedades.

Además de su consumo fresco, a partir de su pulpa y sus semillas se producen aguas, paletas heladas, yogurt, gelatinas, mermeladas e incluso sopas.
Las flores de la planta también son comestibles, aunque deben aprovecharse el mismo día en que se abren, pues duran apenas unas horas, según la Sader.

Agua fresca de pitahaya: preparación ideal y sencilla para este verano
Para cuatro porciones se necesitan dos pitahayas medianas, litro y medio de agua fría, tres cucharadas de azúcar o miel de agave y el jugo de un limón.
Se extrae la pulpa con una cuchara, se licúa con un vaso de agua, se cuela y se mezcla con el resto del líquido.

Posteriormente se añade el azúcar y el jugo de limón, y se sirve con hielo. Va bien con unas hojas de menta o una rodaja de pepino.
Nieve de pitahaya: postre frío con tres ingredientes base
Para seis porciones: tres pitahayas, 150 gramos de azúcar, 200 mililitros de agua y el jugo de un limón.
Se prepara un almíbar ligero, se deja enfriar y se licúa con la pulpa y el jugo de limón.

La mezcla va al congelador y se raspa con un tenedor cada 45 minutos, tres veces, para romper los cristales de hielo. La pitahaya amarilla da un resultado más dulce que la roja.
Gelatina de pitahaya roja: color intenso sin colorantes artificiales
Para ocho porciones se usan dos pitahayas rojas, un sobre de grenetina sin sabor, 250 mililitros de agua caliente, 400 mililitros de leche entera y cuatro cucharadas de azúcar.
La grenetina se hidrata cinco minutos en agua fría, se disuelve en agua caliente y se integra a la pulpa licuada con leche y azúcar.

La mezcla se vierte en moldes y se refrigera mínimo tres horas. La pitahaya rojatiñe la gelatina de un rosa intenso sin necesidad de colorantes artificiales. Se puede decorar con fruta fresca al momento de servir.