Más de 21 mil firmas se han recabado hasta este jueves en la plataformaChange.org de ciudadanos que se oponen al megaproyecto Península de los Sueños que pretende desarrollarse en La Ventana, municipio de La Paz.
La campaña fue una iniciativa de pescadores, habitantes, científicos y prestadores de servicios turísticos de BCS quienes exigen la revocación de la autorización ambiental de la Semarnat del desarrollo, pues, aseguran “La Ventana no necesita convertirse en otra mega ciudad turística”.
Los participantes sostienen que el proyecto representa un riesgo para el ecosistema marino ubicado entre La Ventana, El Sargento y Punta Arena,frente al Canal de Isla Cerralvo, además advierten posibles afectaciones para las actividades económicas que dependen de la pesca, el turismo de naturaleza y otros servicios relacionados con el mar en comunidades como Agua Amarga, El Sargento, Los Planes, Boca del Álamo y El Cardonal.
El desarrollo autorizado contempla la urbanización de 3 mil 519 hectáreas durante varias décadas. Entre las obras previstas se encuentran 7 mil 285 viviendas y villas, 7 mil 999 cuartos de hotel, una marina con 446 posiciones de atraque, campos de golf, lagos artificiales, centros comerciales, vialidades, una aeropista y plantas desaladoras, además de otra infraestructura destinada al sector turístico.
Los opositores al proyecto indican que la construcción de la marina requeriría trabajos de dragado y modificaciones al fondo marino, además de alterar las corrientes oceánicas. También advierten que las plantas desaladoras extraerían alrededor de 14.5 millones de galones de agua de mar por día y descargarían cerca de 8 millones de galones diarios de salmuera al Golfo de California, situación que, afirman, podría afectar el equilibrio del ecosistema marino.
La petición también expone que monitoreos realizados por la organización Orcas documentan la presencia de especies como ballena azul, ballena jorobada, cachalote, delfines y orcas en el Canal de Isla Cerralvo. Sus impulsores consideran que las modificaciones derivadas del proyecto podrían afectar hábitats, rutas de desplazamiento y zonas utilizadas para la reproducción y alimentación de distintas especies marinas.
Otro de los puntos planteados por quienes promueven la campaña es la preservación del acceso público al litoral.
En ese sentido señalan que ya se han registrado cercos, vigilancia privada y restricciones de ingreso en Punta Arena, lo que, indican, podría limitar el acceso tradicional al mar utilizado por pescadores y habitantes de la región desde hace décadas.
Entre las demandas presentadas se encuentra la revocación de la autorización ambiental emitida por Semarnat en 2016, la declaración de nulidad del permiso por presunta caducidad y cambios en el proyecto, inspecciones por parte de Profepa respecto a posibles restricciones de acceso a Punta Arena y el reconocimiento del corredor Punta Arena-Isla Cerralvo como un área marina prioritaria para la conservación.