Sí, este 3er domingo se festejó -o no- “El día del padre” sin embargo, y como ustedes comprenderán, no siempre se tiene- en la vida y en su “día del padre”- la misma percepción, concepción, valoración, que nos hace separar a los padres buenos, positivos, defensores por su querencia familiar, pues cuando de aquellos tiempos de nuestros papás (como hijos y luego como padres) que tenían otros los valores, veneraciones, respetos y demás para su figura paternal, esencial.
Bien, hoy trataré de explicarme y comentarles por qué los padres del ayer y los de hoy siempre serán nuestros padres, y las madres, serán madres, pero que así como todo en la vida va cambiando, el concepto de padre tiene en el presente una diferente concepción, apreciación; algunos en sentimientos, conductas, acciones, de pros y contras, y ya en lo general por las circunstancias “modernas” que muchos estamos viviendo día a día en muchos países y en particular en México, en función de la política-ideológica o súper capitalista, o socialista, con su influencia e intereses de los grupos de poder, de tal manera que los estatus sociales, niveles económicos, narco crimínales (que a tantas familias han lastimado, deshecho, matado, y sobre todo a sus padres, pilares de la misma), en fin…Todo esto ha producido un panorama fatídico que muchos hemos venido advirtiendo desde hace tiempo de que por eso y más hay otra concepción para los padres de familia, para el padre verdadero de sus hijos, el padre abuelo, el padre mayor y el padre joven, y de ahí la concepción de LOS PADRES BUENOS Y LOS PADRES MALOS…
DE LOS VALORES Y PRINCIPÍOS DE UN BUEN PADRE; SU CONCEPCIÓN EN SU QUERENCIA…
Así pues y siguiendo el hilo les diré quién o quiénes serán los que se ocuparían de estableces lo que es un buen padre y por qué, o quienes serían los malos padres y por qué; ¿la misma familia en lo personal, o él mismo?; y…qué se solucionaría con ello? si el bueno o no es ÉL mismo…, pues en esto yo diría que sólo la familia, la directamente afectada o beneficiada según el trato y responsabilidad ante ella antes que nada, incluyendo en esta concepción sus errores o fallas o en sus éxitos hacia ella y hacia el exterior, igual en sus acuerdos o desacuerdos (casi cotidianos) con la familia y en la sociedad, el trabajo y demás…digo trabajo porque éste es esencial como valor, argumento que sostengo en mis comunicaciones. Sobre este tópico digo: “para mí, hay dos polos de vida de un individuo en lo social, sentimental, de cariño, y hasta espiritual, que es el trabajo eficiente, justo, que si conjugamos los dos veremos que éste ES PARTE ESENCIAL DE LA FAMILIA pues partiendo de ahí sigue todo lo demás…su presencia y valoración social, la laboral-sea en el servicio público, particular, profesional, político etc…-
HORARIO.- UN PENSAMIENTO PROPIO QUE ELABORÉ HARÁ UNOS 14 AÑOS.
DE UN PADRE A SU HIJO.
Por fin hallé mi tiempo para expresar mi percepción, mi sentir/ y decir abiertamente: qué padre me siento como padre/ con el hijo que elevó mi orgullo hasta los cuernos de la luna/ y es por ese algo que va más allá de los logros y bienes/ sobre todo en la juventud de ustedes que se van forjando,/ va más allá porque es un sentimiento de valoración/ de apreciación de tu valía como hombre de carácter y de lucha/ combinados con inteligencia, bondades y cariños/ que con ello has dominado los temores y sinsabores de la vida/ esos que se dan en las malas, a veces injustamente prolongadas/ a veces esperanzadoramente temporales, con perseverancia y fe/ y en esas vicisitudes te veo seguir de frente…!nunca te has rendido hijo mío!/. Así lo siento y lo percibo cuando al correr del tiempo, mucho tiempo nunca te rendías, que luchabas con todo para salir de esa oquedad/ de esos baches, del mal tiempo, de las incidencias de la vida…/ y comencé a reflexionar, a valorar, lo que eras desde siempre/ desde niño, desde joven y en tu madurez, en la vida toda/ una existencia conformada de valores y principios…con Dios y valor/ un valor que no pretende ofender ni dañar, pero que enfrenta…/
También he percibido tu discreción que impide ver tus virtudes, que no exhibes/ la confianza y voluntad en no repetir los errores y defectos que posees/ la osadés en el tomar decisiones…para bien o para mal…/ y así en ese mundo de contrastes y de búsquedas ¡nunca te has rendido!/ Por qué no remembrar entonces aquellos pasajes de tu infancia y juventud/ donde y cuando viviste tu primer accidente a tus escasos dos años/ que te aferraste a la puerta que se abrió de auto, salvando tu vida…/ De tus estudios superiores con especiales dificultades hasta culminarlos/ y luego el título, ese título que en el discreto quehacer y esfuerzo lograste/ cuando aquella hermosa tarde en aquel Café y en familia, nos lo entregaste!/ Y esos altibajos del ejercicio profesional y de negocios, de relaciones/ que se cerraba una puerta y abrías otra, que tapabas un hoyo y destapabas otro/ luego esa otra batalla de la vida cuando a veces chocan los sentires y las conveniencias personales que disuelven vínculos, para crearse otros…/ Así es la vida y hay que experimentar y madurar con ella, templarse en ella/ al fin que “no hay mal que por bien no venga”, éste que contigo ya se asoma/ ya se advierte por el temple y carácter que le aplicas a la vida misma. / Ya están madurando los frutos que tú sembraste porque…¡nunca te has rendido!. (La Paz, B.C.S. domingo 01 de agosto de 2014)…Buenos días.