Eslóganes como “Recuperemos América”, está diseñada para parecer inofensiva o meramente nacionalista, ocultando una agenda extremista
Estados Unidos.– Patriot Front, uno de los grupos supremacistas blancos más prominentes de la nación, atraviesa una fase de expansión sin precedentes. Documentos internos filtrados y analizados por USA TODAY exponen cómo esta organización ha logrado duplicar su tamaño prácticamente cada año desde 2018, consolidando una red que ya supera los 540 miembros activos en 49 estados.
Una maquinaria de reclutamiento y control
A diferencia de los grupos de odio tradicionales, el Patriot Front opera con una estructura que se asemeja a una corporación. Los archivos filtrados revelan manuales paso a paso que dictan desde el comportamiento público y la vestimenta reglamentaria —camisas azules y pantalones chinos— hasta las instrucciones técnicas para crear propaganda.
Thomas Rousseau, el líder de 27 años con sede en Texas, ha fijado una meta ambiciosa: alcanzar los 600 miembros antes del 4 de julio de 2026. Bajo su mando, la organización promueve una imagen “patriótica” calculada para atraer a personas que rechazarían abiertamente etiquetas extremistas, pero que son receptivas a mensajes de corte nacionalista.
La estrategia de los “clubes activos”
Un elemento clave de este crecimiento es la vinculación con los llamados “clubes activos”, redes de jóvenes que se organizan en línea para entrenar en artes marciales mixtas, boxeo y actividades al aire libre. Según expertos del Southern Poverty Law Center (SPLC), Patriot Front utiliza estos clubes como una “coartada creíble” y una vía de reclutamiento que les permite infiltrarse en círculos conservadores sin ser identificados de inmediato como una organización supremacista.
” “Nadie ha logrado reinventarse con tanto éxito como Patriot Front”, señaló Carla Hill, vicepresidenta de investigación del Centro sobre Extremismo de la Liga Antidifamación (ADL). “Lo planifican todo con antelación, todo está coreografiado”.
Contraste entre la imagen pública y la realidad interna
Aunque públicamente el grupo rechaza la violencia y exige a sus miembros evitar enfrentamientos, el historial delictivo de sus integrantes cuenta otra historia. Decenas de ellos han sido procesados por disturbios, vandalismo contra monumentos históricos y agresiones, incluyendo incidentes notorios en Idaho, Washington y Virginia.
Más allá del barniz patriótico, las comunicaciones internas obtenidas por USA TODAY y otras filtraciones previas desmienten la fachada de la organización. Los mensajes revelan una ideología profundamente antisemita y racista, donde los miembros idolatran figuras del nacionalsocialismo, utilizan insultos contra minorías y expresan abiertamente su deseo de establecer un “etnoestado blanco”.
Una amenaza bajo el radar
La propaganda del grupo, que inunda vecindarios con eslóganes como “Recuperemos América”, está diseñada para parecer inofensiva o meramente nacionalista, ocultando una agenda extremista. Para Jeff Tischauser, investigador del SPLC, esta capacidad de camuflaje es lo que hace al grupo especialmente peligroso.
” “Cada vez que conseguimos información sobre lo que ocurre en su interior, mejor podemos informar a nuestras comunidades sobre las actividades de este grupo de odio”, concluyó el especialista, advirtiendo que la organización sigue siendo el grupo nacionalista blanco más activo y hermético bajo seguimiento de las autoridades y organizaciones civiles.
Con información de UNIVISION