En el marco de un aumento en las visitas a profesionales, un repaso por acciones concretas avaladas por la ciencia
El 4 de junio se conmemora el Día Mundial de la Fertilidad, una fecha que busca visibilizar el aumento de los problemas para concebir y reforzar la importancia de identificar a tiempo cuándo corresponde una consulta médica.
De acuerdo con datos del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), las citas en áreas especializadas crecieron de manera marcada: en el sector de Fertilidad dependiente de Ginecología, las consultas aumentaron más de un 10% en un año, en un contexto de postergación del proyecto de familia por motivos sociales, económicos y de realización personal.
Desde el hospital-escuela señalaron que todavía es necesario profundizar la concientización sobre la conveniencia de consultar temprano para preservar la fertilidad. “Poder implementar a tiempo aquellas estrategias que protegen la salud reproductiva y permiten mantener la capacidad de procrear hasta que la persona potencialmente gestante lo desee. La consulta médica es parte de ellas, aunque no está suficientemente utilizada”, afirmó la doctora Elena Zeitler, ginecóloga a cargo del área de Fertilidad del Hospital de Clínicas de la UBA (MN 93.610).

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada seis personas en edad reproductiva experimenta infertilidad. Zeitler precisó que entre el 80% y el 85% de las personas en edad fértil logra un embarazo dentro del año de búsqueda; superado ese plazo se recomienda volver a consultar, y si la mujer tiene más de 30 años, indicó que el control debería realizarse dentro de los seis meses.
La especialista reiteró que la consulta médica “no está suficientemente utilizada” pese a integrar las herramientas para cuidar la capacidad reproductiva. En esa línea, profesionales del Hospital de Clínicas remarcaron que el seguimiento periódico con médico de cabecera, ginecólogo, urólogo o andrólogo aporta información para decisiones futuras vinculadas con la fertilidad.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada seis personasen edad reproductiva experimenta infertilidad, y la doctora Elena Zeitlerexplicó que entre el 80% y el 85% de las personas en edad fértil logran un embarazo dentro del año de búsqueda, por lo que se recomienda volver a consultar al superar ese plazo; si la mujer tiene más de 30 años, la consulta debe hacerse dentro de los seis meses.

La ginecóloga afirmó que la consulta médica “no está suficientemente utilizada” pese a que forma parte de las herramientas para cuidar la capacidad reproductiva. Los profesionales del hospital señalaron que el seguimiento periódico con médico de cabecera, ginecólogo, urólogo o andrólogo permite anticiparse a decisiones futuras vinculadas con la fertilidad.
El registro de la caída en la búsqueda del segundo embarazo provino de datos relevados por la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) y la Asociación Civil Concebir, dos organizaciones dedicadas a la salud reproductiva.
En diálogo con Infobae recientemente, el médico especialista en medicina reproductiva Agustín Pasqualini, presidente de SAMeR, señaló: “Hasta hace muy poco, era frecuente recibir consultas de personas que pensaban en formar familias con dos o más hijos. Hoy vemos cada vez más personas que llegan focalizadas exclusivamente en lograr solo un único embarazo”.
Fabián Lorenzo, especialista en medicina reproductiva y vicepresidente de SAMeR, agregó que la búsqueda del primer embarazo ocurre a edades más altas: “Aproximadamente 38 años en promedio en la mujer, lo que genera mayor dificultad, menos éxito reproductivo espontáneo. Y si lo consiguen de manera natural, el segundo hijo lo buscan a partir de los 41-42 años, lo que genera más miedo y más dificultad en general”.
Qué incluye una consulta para planificar a tiempo

El doctor Lorenzo resaltó que la edad en la mujer es fundamental: “No solo disminuye la cantidad de óvulos para buscar, sino que disminuye drásticamente la calidad de los óvulos, bajando la tasa de embarazo de manera significativa”.
Agregó que la edad del varón también influye, y que “cada vez más vemos hombres de edad avanzada, lo que genera menores tasas de embarazo, sobre todo en aquellas parejas que necesitan realizar tratamientos de fertilidad”.
En mujeres que desean buscar un embarazo en algún momento de la vida, elasesoramiento previo incluye estimación de tiempos de búsqueda según la edad, información sobre ciclo menstrual y período fértil, evaluación del momento adecuado para suspender anticonceptivos y control del estado de vacunación.

El dato central que plantearon los especialistas del hospital fue práctico: la consulta anticipada podría ayudar a preservar la fertilidad antes de que aparezcan tratamientos, cirugías o condiciones que la comprometan. Esa evaluación permite definir si conviene recurrir a técnicas de resguardo de gametos o tejidos reproductivos y en qué momento hacerlo.
El retraso en la decisión de la maternidad implica un desafío biológico concreto. Lorenzo explicó: “La fertilidad femenina disminuye con la edad y ese descenso se hace mucho más pronunciado después de los 35 años. Muchas mujeres llegan pensando que tienen mucho tiempo por delante porque escucharon casos de celebridades o amigas que fueron madres después de los 40 o 45 años, pero muchas veces desconocen que detrás de esos embarazos hubo tratamientos de fertilización asistida, ovodonación o distintos procedimientos médicos”.
Las técnicas cambian según el sexo biológico

En personas de sexo femenino, las técnicas de preservación que suelen realizarse, preferentemente antes de iniciar cualquier tratamiento y antes de los 35 años, son el congelamiento de ovocitos, embriones o tejido ovárico, la medicación protectora del ovario y la cirugía de proyección ovárica en pacientes que van a recibir radioterapia, explicaron desde el Hospital de Clínicas.
Con respecto al hombre, “después de un año de búsqueda sin método anticonceptivo, debería consultar para realizar un chequeo que incluye una anamnesis, examen físico y un espermograma. Si la mujer estuviera cerca de los 40 años, o con una reserva ovárica alterada, lo realizamos previamente”, dijo el doctor Mariano Cohen, jefe de la Sección Andrología del Clínicas (MN. 91.056).
Tratamientos y enfermedades que pueden afectar la capacidad reproductiva

Zeitler sostuvo que pacientes que se someten a cirugías, quimioterapia, radiación, tratamientos hormonales o cirugías de cambio de género pueden comprometer su posibilidad de tener hijos si no cuentan con seguimiento interdisciplinario.
La especialista también mencionó enfermedades oncológicas y cuadros benignos como lupus, granulomatosis de Wegener, síndrome de Turner, galactosemia, hemocromatosis, talasemia, enfermedad de Crohn y endometriosis, además de antecedentes de enfermedades genéticas. Según explicó, estas condiciones pueden afectar la fertilidad y, en algunos casos, la consulta llega tarde.
Desde el servicio de Andrología del Clínicas indicaron que la vasectomía debe asumirse como un método definitivo. Señalaron que su reversibilidad se ubica entre el 75% y 80% de los casos dentro de los 10 años posteriores a la operación, y que después de ese plazo el grado de reversibilidad desciende un 20%.

Sobre la ligadura tubaria, Zeitler indicó que ante el deseo de embarazo puede realizarse una cirugía para recanalizar las trompas o una fertilización in vitro. La médica explicó que la elección depende de los antecedentes de la pareja, de la cantidad de hijos deseada y sobre todo de la edad de la mujer.
Una mujer menor de 37 años con recanalización de trompas tiene, según Zeitler, mayor chance de lograr un embarazo que una mujer de la misma edad que realiza un tratamiento de fertilización in vitro. A mayor edad, agregó, la posibilidad pasa a ser la misma tanto con recanalización como con FIV.
Cómo cuidar la fertilidad

Los especialistas de Clínica Mayo brindan los siguientes consejos:
- Mantener un peso saludable. Tener demasiado sobrepeso o estar muy por debajo del peso puede impedir la ovulación, es decir, que se liberen óvulos y tener ciclos menstruales regulares.
- Prevenir las infecciones de trasmisión sexual. Las infecciones como la clamidia y la gonorrea son una de las causas principales de la incapacidad para concebir.
- Manejar el estrés. Los expertos de Clínica Mayo dicen que aunque el estrés no sea un motivo para no lograr un embarazo, no es bueno para la salud. “Piense en cómo reducirlo. Pruebe la meditación, la respiración profunda, el yoga u otras actividades para disminuir y controlar el estrés cuando quiera concebir”, recomendaron.

¿Qué cosas se deben evitar? Según la clínica evitar los siguientes hábitos:
- No fumar. El consumo de tabaco está relacionado con una disminución de la fertilidad. Fumar envejece los ovarios, lo que agota muy pronto la producción de óvulos. Si fuma, pida al profesional de atención médica que le ayude a dejar el hábito.
- Limitar o evitar el consumo de alcohol cuando esté intentando concebir.
- No hacer ejercicios muy intensos ni prolongados. “En el caso de las personas que tienen un peso saludable, demasiada actividad física intensa puede afectar la ovulación y reducir los niveles de la hormona progesterona. Si planea un embarazo pronto, considere la posibilidad de limitar el ejercicio intenso”, recomendaron.
- Evitar las toxinas.