Minutos después de vapulear al “Zurdo” Benavidez confesó cuál fue el mensaje del “Gran Campeón Mexicano” tras haber dudado de él antes de la pelea.
David Benavidez no solo noqueó a Gilberto “Zurdo” Ramírez para convertirse en campeón unificado del peso crucero, sino que también recibió el reconocimiento de una de las voces más críticas en la previa: Julio César Chávez,quien, tras finalizar el combate, se acercó a abrazarlo frente a las cámaras y le brindó un mensaje. Minutos después, el propio “Mexican Monser” reveló lo que le dijo la leyenda mexicana en el T-Mobile Arena.
“Me dijo que finalmente lo convencí”, afirmó Benavidez. “Y dije: ‘¿Apenas te convencí? Pensé que ya estaba haciendo mi mejor esfuerzo’. Pero para eso estoy aquí: la gente siempre duda de mí, siempre dicen que no puedo hacer nada, y yo me levanto a la altura como esta noche”.
El “Monstruo Mexicano” hizo referencia directa a las dudas que existían antes de la pelea, especialmente por el salto al peso crucero frente a un campeón natural de la división. Su actuación, sin embargo, disipó cualquier cuestionamiento tras dominar y detener por primera vez en su carrera a Ramírez.
“Esta noche llegué en 202 libras, solo gané 2 libras”, reveló el nuevo monarca unificado, ahora en dos divisiones. “Estoy muy feliz, muy agradecido y me siento bien. Estaba viendo los destacados de Pacquiao, y sé que ustedes nunca han visto esta velocidad en el peso crucero. Así que estoy muy contento”.
Chávez: de escéptico a convencido
Antes de la pelea, Julio César Chávez había puesto en duda a Benavidez. El “Gran Campeón Mexicano” advirtió que el salto al peso crucero representaba un riesgo y que Ramírez, un campeón natural de la división, podía dar la sorpresa. “Si Ramírez está bien preparado y viene determinado, lo va a asustar. Va a ser una pelea más dura de lo que piensan. Esas 25 libras que sube Benavidez… cuidado”, señaló.
El escenario apuntaba a una pelea cerrada, incluso con posibilidades de llegar a las tarjetas. La realidad fue distinta: Benavidez impuso velocidad, volumen y precisión desde los primeros asaltos. Dominó de principio a fin, mandó a Ramírez a la lona en dos ocasiones y le provocó una severa hinchazón en el ojo derecho, lo que obligó al réferi a detener la pelea en el sexto asalto. Fue la primera vez que alguien detenía antes del límite al sinaloense.
Con la victoria, David Benavidez se consolidó como campeón mundial en tres divisiones (168, 175 y ahora en las 200 libras).