Con la clavadista sudcaliforniana como estandarte, la delegación mexicana firmó otra actuación de alto nivel en la Copa Mundial de Clavados 2026.
La Paz, Baja California Sur.-La clavadista sudcaliforniana, Aranza Vázquez, junto a Osmar Olvera, Randal Willars y Alejandra Estudillo, conquistó la medalla de plata en la prueba por equipos mixtos de la Súper Final de la Copa del Mundo de Clavados 2026, consolidando una jornada brillante para México en territorio chino.
Con ejecuciones precisas tanto en trampolín como en plataforma, el equipo nacional sumó 422.50 puntos, una calificación que los colocó como protagonistas absolutos en una final dominada por la potencia anfitriona.
El oro fue para China, representado por Chengzan Liu, Shan Lin, Wei Lu y Yuming Bai, quienes impusieron condiciones con 463.70 unidades. El bronce quedó en manos de Australia, que alcanzó 410.45 puntos con Maddison Keeney, Ellie Cole y Cassiel Rousseau.
La presea plateada no llegó sola. México ya había avisado que venía por todo desde el arranque de la competencia: Osmar Olvera y Juan Manuel Celaya se colgaron la plata en trampolín de 3 metros sincronizados, mientras que Kevin Berlín y Randal Willars sumaron bronce en plataforma de 10 metros sincronizados.
El resultado cobra mayor dimensión en un serial atípico y marcado por la incertidumbre. La Copa del Mundo de Clavados 2026 fue recortada a sólo dos sedes —Montreal y Beijing— tras la cancelación de la etapa en Zapopan, en medio del clima de violencia en Jalisco derivado del operativo que culminó con la caída de Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho“, exlíder del CJNG.
Además, la justa en Beijing también significó un punto de inflexión en el panorama internacional, con el regreso de atletas de Rusia y Bielorrusia compitiendo nuevamente bajo sus banderas, tras más de cuatro años de sanciones impuestas por el conflicto bélico con Ucrania.
En medio de ese ambiente global tenso y cambiante, México no sólo compitió, resistió, respondió y brilló. La plata de Beijing es la muestra de que la generación dorada de clavados sigue desafiando la gravedad bajo cualquier pronóstico.