La reforma necesita el respaldo de al menos 17 legislaturas locales para ser promulgada, y hasta ahora ha sido aprobada por 12.
Diversos congresos estatales del país aprobaron el llamado “plan B” de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de que el dictamen fuera avalado previamente por el Congreso de la Unión y enviado a las entidades para su ratificación.
Estados comienzan a dar aval
El Congreso de Tabasco fue el primero en aprobar la reforma durante una sesión realizada en la madrugada, marcando el inicio del proceso de validación en los estados.
Posteriormente, legislaturas como Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí, Estado de México, Puebla, Veracruz, Sonora, Tlaxcala y Yucatánse sumaron al respaldo, con votaciones que en varios casos reflejaron mayorías claras a favor del dictamen.
En algunos estados, como Puebla, el proceso se realizó de forma rápida y sin discusión en lo particular, mientras que en otros hubo posicionamientos encontrados entre las bancadas.
Reforma necesita respaldo nacional
Para que la reforma pueda ser promulgada, se requiere el aval de al menos 17 congresos estatales, como parte del procedimiento constitucional para modificar la Carta Magna.
Este proceso de aprobación local es la fase final para que los cambios entren en vigor a nivel nacional.
Cambios centrales del plan B
La reforma contempla modificaciones a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, enfocadas en ajustar el funcionamiento de gobiernos locales y el gasto público.
Entre los puntos principales se establece un límite de hasta 15 regidores en ayuntamientos, así como un tope al presupuesto de los congresos estatales, que no podrá exceder el 0.70% del gasto total de cada entidad.
Además, se incluyen restricciones a las remuneraciones de funcionarios electorales, las cuales no podrán ser superiores a las de la Presidencia de la República.
Posturas encontradas en los estados
Durante las discusiones, legisladores de Morena y aliados defendieron la reforma al señalar que busca reducir privilegios, fortalecer la austeridad y hacer más eficiente el gasto público.
En contraste, legisladores de oposición cuestionaron el alcance del dictamen, al considerar que se trata de una reforma limitada o insuficiente en materia electoral.
Etapa final del proceso legislativo
Una vez que se alcance el número requerido de congresos estatales, la reforma será enviada para su publicación y entrada en vigor, con lo que se concretará el proceso legislativo iniciado a nivel federal.
El avance en los estados marca un paso clave para la consolidación del plan B impulsado por el Ejecutivo.
Con información de El Financiero.