El Congreso del Estado de Baja California Sur aprobó la armonización de leyes locales con el llamado “Plan B” de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, una serie de cambios que impactarán la organización política y administrativa rumbo a las elecciones de 2027.
La aprobación se dio luego de que el Congreso de la Unión avalara estas modificaciones a nivel federal, lo que obligó a los estados a adecuar su marco legal.
¿Qué cambia con el Plan B en BCS?
Entre los principales ajustes aprobados destacan:
Reorganización de ayuntamientos
Cada municipio será gobernado por un Ayuntamiento de elección popular integrado por presidencia municipal, sindicatura y hasta 15 regidurías. Además, se establece la obligación de cumplir con la paridad de género e igualdad sustantiva en la integración de estos cargos.
Límite al gasto legislativo
Se fija que el presupuesto anual del Congreso local no podrá exceder el 0.70% del Presupuesto de Egresos del Estado, como medida para reducir costos en el aparato legislativo.
Fin a la reelección inmediata
Se prohíbe la reelección de diputadas y diputados locales para el periodo inmediato posterior a su mandato.
Topes a salarios y prestaciones
Las remuneraciones de consejeros electorales y magistrados deberán ajustarse a los límites constitucionales, además de prohibirse prestaciones adicionales como seguros privados de gastos médicos, vida o pensiones no contempladas en la ley.
Posturas encontradas
El dictamen fue respaldado principalmente por legisladores de Morena, quienes lo consideran un avance para reducir privilegios en la política y cumplir compromisos de la actual administración federal.
No obstante, la reforma generó críticas por parte de legisladores de oposición, como integrantes del Partido Acción Nacional y del Partido Revolucionario Institucional, quienes señalaron que el proceso fue apresurado y que los cambios responden más a intereses políticos que a una transformación profunda del sistema electoral.
¿Por qué importa?
Aunque se le denomina “Plan B”, estas modificaciones tienen efectos directos en cómo se integran los gobiernos municipales, cuánto pueden gastar los órganos legislativos y bajo qué condiciones operan las autoridades electorales.
En conjunto, representan un ajuste importante en las reglas del juego político en Baja California Sur de cara a los próximos procesos electorales.