En caso de acordar alguna solución a la parte electrónica de la unidad de potencia, primero se tienen que realizar algunas simulaciones
Ciudad de México.- El accidente de Oliver Bearman en la vuelta 22 del Gran Premio de Japón dejó en evidencia las diferencias que hay sobre gestión del despliegue de energía dependiendo del auto y los motores, así que habrá una reunión en los próximos días para buscar una solución y garantizar la seguridad de los pilotos.
“Desde su introducción, los reglamentos de 2026 han sido objeto de conversaciones continuas entre la FIA, los equipos, los fabricantes de motores, los pilotos y Formula One Management (FOM).
Estos reglamentos contienen deliberadamente una serie de parámetros ajustables, especialmente en el ámbito de la gestión de la energía, que pueden optimizarse en función de los datos de la práctica.
Siempre ha sido la postura de todas las partes implicadas que, tras la fase inicial de la temporada, se llevaría a cabo una evaluación estructurada, para que se puedan recopilar y analizar suficientes datos.
Por eso hay programadas varias reuniones en abril para evaluar el funcionamiento de los nuevos reglamentos y determinar si son necesarios ajustes”, publicó a través de un comunicado la FIA.
En caso de acordar alguna solución a la parte electrónica de la unidad de potencia, primero se tienen que realizar algunas simulaciones para determinar si lo pueden adaptar a todos los equipos y si funciona.
“La FIA seguirá colaborando estrecha y constructivamente con todas las partes implicadas para lograr el mejor resultado posible para el deporte, mientras que la seguridad siempre seguirá siendo una parte central de la misión de la FIA”, señaló el ente.