Autoridades de Argentina incautaron más de 700 animales marinos provenientes de Kenia, en lo que especialistas califican como un duro golpe contra las redes dedicadas al tráfico de especies destinadas al mercado de mascotas ornamentales.
Golpe al tráfico de especies en Argentina
La intervención tuvo lugar el 26 de abril en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, a las afueras de Buenos Aires. En el operativo participaron la Brigada de Control Ambiental, autoridades aduaneras, el organismo sanitario agropecuario, así como organizaciones como International Fund for Animal Welfare (IFAW) y la Fundación Temaikèn.
El cargamento incluía una amplia variedad de especies altamente demandadas en acuarios domésticos y colecciones exóticas:
- Peces cirujano
- Peces globo
- Peces león
- Peces mariposa
- Pulpos
- Cangrejos y
- Estrellas de mar.

Sin embargo, el traslado —que se extendió por cerca de 120 horas— resultó en la muerte de varios ejemplares, mientras que otros presentaban signos severos de estrés y shock.
Despliegan operativo de emergencia
La magnitud del decomiso obligó a la Fundación Temaikèn, única institución en el país con capacidad para atender este tipo de fauna, a desplegar un operativo de emergencia en su centro de rescate en Escobar. Durante más de 28 horas ininterrumpidas, veterinarios y especialistas trabajaron para estabilizar a los animales sobrevivientes.
Para ello, adaptaron instalaciones existentes e instalaron diez tanques adicionales con sistemas especializados de calefacción, filtración y acondicionamiento del agua, adecuados para especies tropicales. Además, los equipos implementaron un meticuloso proceso de aclimatación por goteo, debido a que los animales fueron transportados individualmente en cientos de bolsas plásticas, lo que incrementó el riesgo de shock fisiológico por cambios bruscos de temperatura y salinidad.
“Muchos de estos animales fueron extraídos de ecosistemas de arrecife y llegaron al límite de la supervivencia, después de pasar días dentro de bolsas y cajas de transporte antes de que pudiera realizarse el rescate”, explicó Cristian Gillet, director de fauna de la Fundación Temaikèn.
El rescate también implicó un sistema de triaje para priorizar a los ejemplares más críticos, mientras otros equipos se encargaban de identificar especies y separar a los sobrevivientes de los fallecidos.
Tráfico de vida silvestre no se detiene
Para expertos en tráfico de vida silvestre, este caso evidencia el crecimiento del comercio global de especies marinas ornamentales, impulsado por la creciente demanda de mascotas exóticas.
Sin embargo, advierten que esta práctica no solo provoca altas tasas de mortalidad durante la captura y transporte, sino que también amenaza ecosistemas frágiles como los arrecifes de coral.
“Esto es un delito industrializado”, afirmó Christian Plowman, de IFAW. “Trasladar 709 animales que abarcan 102 especies a través de rutas internacionales de carga, empaquetados en bolsas durante 120 horas de tránsito, no es algo que se haga a la ligera. Requiere coordinación en cada eslabón de la cadena”.
Actualmente, los animales permanecen bajo cuidado especializado mientras las autoridades determinan su destino final. Hasta el momento, no se ha informado sobre responsables del envío ni posibles detenciones.
Con información de AP