El tapatío se reencontró con su verdugo en Egipto y aseguró que la gente merecía una segunda pelea, aunque el estadounidense prefirió colgar los guantes.
Saúl “Canelo” Álvarez volvió a coincidir con Terence Crawford durante un evento promocional en Egipto previo a la pelea entre Oleksandr Usyk y Rico Verhoeven. Sin embargo, el esperado cara a cara no estuvo relacionado con una revancha, luego de que el estadounidense decidiera retirarse oficialmente del boxeo tras vencer al mexicano en septiembre pasado.
“Es triste, porque creo que la gente se merece la revancha”, declaró Canelo a los medios. “Pero ya saben, estas cosas pasan y voy a seguir adelante con mi carrera”.
La derrota ante Crawford representó uno de los golpes más importantes en la carrera del tapatío. El estadounidense subió dos divisiones para derrotarlo por decisión unánime y quedarse con el campeonato indiscutido de las 168 libras, antes de anunciar su retiro con marca invicta de 42-0 y 31 nocauts.
“Aprendí mucho”, aseguró Álvarez sobre aquella pelea. “Aprendí la lección, y esta vez me tomé el tiempo para cuidar mi cuerpo, mis lesiones y todo lo demás”.
La revancha que nunca llegó
Después de casi un año fuera de actividad, Canelo confirmó que ya se encuentra físicamente recuperado y listo para volver al ring. El mexicano aprovechó el tiempo alejado del boxeo para tratar distintas molestias físicas acumuladas tras años de actividad constante en la élite del deporte.
La posibilidad de una segunda pelea entre ambos fue uno de los temas más discutidos desde finales de 2025. Distintos reportes apuntaban a negociaciones avanzadas para una revancha millonaria, especialmente después del impacto comercial que generó el primer combate entre dos de las figuras más importantes de la era moderna.
Sin embargo, Crawford decidió retirarse a los 38 años tras conquistar el campeonato indiscutido supermediano, dejando atrás una carrera histórica que incluyó ser el primer indiscutido en tres cateogrías de peso diferentes.