Eleva el riesgo de desarrollar diabetes y males cardiacos: estudio del INSP
Ciudad de México.- La industria de alimentos procesados incumple la norma, pues al menos 25 por ciento de sus productos contienen niveles elevados de ácidos grasos trans (AGT), cuyo consumo incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y aumenta los niveles de colesterol y de enfermedades cardiacas, revela un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), que analizó 20 tipos de comestibles de alto consumo en el país.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la eliminación de los AGT en los alimentos, pues advierte que a escala global, su consumo es causante de más de 500 mil muertes prematuras anuales por cardiopatía coronaria.
En México, la Ley General de Salud señala que estos productos deben contener menos de 2 por ciento de AGT, pero los investigadores encontraron que la manteca vegetal de la marca Inca tiene 6.03 por ciento y los frijoles refritos Isadora negros contienen 3.04 por ciento, aunque la etiqueta declara cero.
Entre las botanas analizadas, se detectó que los Doritos Nachos contienen 2.03 por ciento de AGT y el aceite vegetal 123, 2.06 por ciento.
De acuerdo con información de los institutos de salud de Estados Unidos, las grasas trans se obtienen de aceites líquidos que se convierten en grasas sólidas, como manteca o margarina. Se les conoce como aceites parcialmente hidrogenados, que mejoran la textura de los productos y actúan como conservadores. En ese país, la Administración de Alimentos y Medicinas prohibió que se agregue AGT a los alimentos.
Las autoras del estudio en México, las investigadoras Isabel Grijalva, Amparo Nieblas y Claudia Ramírez, del INSP, también revisaron alimentos preparados y encontraron que la hamburguesa Whopper con queso, de una cadena internacional, superó el límite máximo permitido con 2.08 por ciento de AGT de forma global, y llegó a 3.32 en muestras específicas recolectadas en Hermosillo, Sonora. Además, detectaron que dos de cada tres productos reportaron menor cantidad de AGT en sus etiquetas nutrimentales respecto a la identificada en el análisis de laboratorio.
De los productos revisados, 19 por ciento reportaron en sus etiquetas cero contenido de AGT y, por lo tanto, carecen del sello de advertencia correspondiente. El asunto es que tienen ese ingrediente “en cantidades relevantes”, afirmó Ramírez.
El trabajo del INSP advierte sobre la importancia de fortalecer la regulación, vigilancia y monitoreo del contenido de AGT en alimentos, a fin de garantizar el cumplimiento de la Ley General de Salud y de la norma oficial mexicana 051 en la materia.