El Congreso del Estado de Baja California Sur aprobó la “Ley Alina”, para impedir que las mujeres que sean víctimas de violencia sean procesadas por defender su vida.
La Paz, Baja California Sur.- En un giro legislativo que marca un antes y un después en la justicia con perspectiva de género, el Congreso del Estado de Baja California Sur aprobó por unanimidad la denominada “Ley Alina”, una reforma que busca garantizar la legítima defensa de mujeres víctimas de violencia y evitar que sean procesadas por sobrevivir.
La iniciativa, impulsada por la diputada Karina Olivas Parra, surge ante una realidad alarmante: mujeres que, tras sufrir agresiones físicas o sexuales, terminaban enfrentando procesos penales por defender su vida. Hasta ahora, muchas de estas reacciones eran consideradas “exceso en la legítima defensa”, lo que derivaba en condenas injustas.
Con esta reforma a los artículos 31 y 87 del Código Penal estatal, se establece que no se considerará exceso cuando una mujer actúe en legítima defensa bajo un contexto de violencia, reconociendo factores como el miedo, el terror o la confusión al momento de la agresión.

Además, se fija un criterio clave: se presumirá la legítima defensa –salvo prueba en contrario– cuando la mujer haya sido víctima de violencia física, sexual o feminicida, obligando a jueces y ministerios públicos a analizar cada caso con perspectiva de género.
Durante la sesión donde fue aprobada la ley, la diputada Teresita de Jesús Valentín Vázquez fue contundente: “Hay mujeres que viven bajo violencia constante, y cuando finalmente se defienden, el sistema puede volver a castigarlas”, subrayando la urgencia de una legislación más justa y humana.
El caso que sacudió conciencias.
La ley toma su nombre del caso de Alina Mariel Narciso Tehuaxtle, quien en 2022 fue sentenciada a 45 años de prisión tras matar a su pareja en un acto de defensa.
Alina denunció que había sido víctima de violencia constante y que el día de los hechos, en 2019, su agresor intentó asfixiarla y amenazarla con un arma de fuego. En medio del forcejeo, logró arrebatarle el arma y disparó.
Tras tres años en prisión, fue liberada en mayo de 2023, en un caso que evidenció las fallas del sistema judicial para juzgar con perspectiva de género.

La “Ley Alina” no solo modifica artículos legales, también envía un mensaje contundente: ninguna mujer está obligada a soportar violencia para evitar ser castigada por defenderse.
La legislación obliga a considerar el contexto de riesgo permanente en el que viven muchas víctimas, reconociendo que la reacción ante una agresión no siempre puede medirse con criterios fríos o aislados.
En Baja California Sur, la ley acaba de dar un paso hacia la justicia que durante años se negó a mirar de frente. Porque defender la vida nunca debió ser un delito.
Hoy, con la “Ley Alina”, el sistema comienza –al fin– a entender que detrás de cada caso hay historias de miedo, de resistencia, y de mujeres que no atacaron, sobrevivieron.