La suspensión de ataques, pactada por un periodo de 14 días, está sujeta a una condición innegociable por parte de Washington
Washington D.C. – En un giro de último minuto que alivia la tensión en el Golfo Pérsico, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión de los bombardeos programados contra territorio iraní. La decisión se hizo pública apenas unas horas antes de que expirara el ultimátum de la Casa Blanca, el cual amenazaba con una escalada bélica de consecuencias regionales.
El factor Pakistán: Una tregua condicionada
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense reveló que la pausa en las operaciones militares fue el resultado de negociaciones directas con el primer ministro Shehbaz Sharif y el mariscal de campo Asim Munir, de Pakistán, quienes fungieron como mediadores en el conflicto.
La suspensión de ataques, pactada por un periodo de 14 días, está sujeta a una condición innegociable por parte de Washington: la apertura completa, inmediata y segura del Estrecho de Ormuz, el cual ha permanecido bloqueado, afectando el flujo energético mundial.
Negociación en curso: La “propuesta de 10 puntos”
Pese a la agresiva retórica de los días previos, Trump aseguró que existe un avance significativo en la vía diplomática. Según el mandatario, Estados Unidos recibió una propuesta de diez puntos por parte de Teherán que, a su juicio, constituye una “base viable” para un acuerdo definitivo.
” “¡Será un alto el fuego bilateral! Ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares y estamos muy avanzados en la negociación de un acuerdo de paz a largo plazo”, aseveró el presidente, aunque no ofreció pruebas inmediatas sobre la destrucción de objetivos estratégicos o los detalles del borrador de paz.
Hacia un acuerdo definitivo
El plazo de dos semanas servirá como una ventana crítica para finalizar y concretar los términos de lo que Trump califica como la “paz en Medio Oriente”. El anuncio ha generado una reacción mixta en el Capitolio, donde diversos sectores observan con cautela si esta tregua representa una desescalada real o simplemente un ajuste en la estrategia de presión máxima de la administración republicana.
Por el momento, el mercado de energéticos ha reaccionado con una ligera estabilización ante la perspectiva de la reapertura del Estrecho de Ormuz, un canal por donde transita cerca del 20% del consumo mundial de petróleo.