Las cancillerías de la región permanecen en alerta máxima ante la posibilidad de que un error de cálculo en estos bombardeos desencadene una crisis
Irán. — La Organización de Energía Atómica de Irán denunció este martes 24 de marzo una nueva ofensiva aérea por parte de Israel y Estados Unidos contra la central nuclear de Bushehr. El ataque, que marca una peligrosa escalada en el conflicto regional, ha forzado a la agencia atómica rusa, Rosatom, a iniciar la evacuación de casi la totalidad de su personal técnico en la planta.
A pesar del impacto de un proyectil en las instalaciones, las autoridades iraníes y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmaron que no se registraron daños materiales, técnicos ni víctimas humanas, reportando una situación de operatividad “normal” en el recinto ubicado al sur del país.
La advertencia del Kremlin: “Consecuencias irreparables”
El ataque de este martes es el segundo que sufre la infraestructura de Bushehr en menos de una semana, tras el impacto ocurrido el pasado 18 de marzo. Ante esta tendencia, el gobierno de Vladimir Putin elevó una enérgica advertencia a Washington y Tel Aviv.
– Postura de Rusia: El vocero presidencial, Dmitri Peskov, calificó los ataques como “potencialmente muy peligrosos” y advirtió sobre consecuencias ecológicas y políticas “irreparables”.
– Riesgo diplomático: El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, calificó las agresiones como “categóricamente inadmisibles”, subrayando el riesgo que corre el personal ruso que aún permanece en la zona.
– Evacuación estratégica: Rosatom confirmó que el retiro de sus ingenieros es una medida de protección ante la vulnerabilidad de la planta, construida originalmente con tecnología y supervisión de Moscú.
El OIEA exige moderación
Desde Viena, el director general del OIEA, Rafael Grossi, reiteró su llamado a la “máxima moderación” para evitar un desastre nuclear de magnitudes catastróficas. Grossi mantuvo comunicaciones de urgencia con el jefe de Rosatom, Alexéi Lijachov, para evaluar la integridad física de la planta.
” “Ninguna acción militar debe crear una amenaza para la integridad física y seguridad de la central nuclear y el personal que allí trabaja”, sentenció Grossi en un comunicado oficial.
Un frente de guerra extendido
A diferencia de los complejos de Natanz e Isfahan, que han sido blancos históricos por sus actividades de enriquecimiento de uranio, Bushehr se mantenía como un enclave relativamente respetado debido a la fuerte presencia e intereses de Rusia. No obstante, los ataques coordinados del 28 de febrerohan reconfigurado las reglas de combate, situando a la infraestructura energética y nuclear en el epicentro de la ofensiva para reducir la capacidad estratégica de Irán.
Las cancillerías de la región permanecen en alerta máxima ante la posibilidad de que un error de cálculo en estos bombardeos desencadene una crisis ecológica que afectaría a todos los países del Golfo Pérsico sin excepción.