El presidente de Estados Unidos consideró que el show de Bad Bunny fue una afrenta a la grandeza de Estados Unidos.
La presentación de Bad Bunny en el show de medio tiempo del Super Bowl LX provocó una crítica del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, calificándolo como unos de los peores de la historia.
Apenas terminó el evento en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, el mandatario republicano utilizó su plataforma, Truth Social, para descargar una serie de ataques contra el show protagonizado por el puertorriqueño. Trump no escatimó en adjetivos calificativos, asegurando que la actuación fue “absolutamente terrible” y catalogándola como una de las “peores de la historia”.
“No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia”, escribió Donald Trump.
Además, arremetió contra la naturaleza del espectáculo y su lenguaje:
“Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños”.
El mandatario concluyó sus mensajes afirmando que el show fue “una bofetada a nuestro país” y aprovechó para criticar a la NFL por sus reglas de juego, cerrando con su icónico lema:
“¡HAGAMOS A ESTADOS UNIDOS GRANDE DE NUEVO!”.
Una administración alineada contra el “Conejo Malo”
La postura del presidente fue respaldada institucionalmente. Mientras el concierto iniciaba, la cuenta oficial de la Casa Blanca en X publicó el mensaje ‘Make America Great Again’, en clara señal de rechazo a la elección del artista.
Otros miembros del gabinete, como el secretario de Guerra, Pete Hegseth, admitieron públicamente estar sintonizando un “concierto alternativo” impulsado por la organización conservadora Turning Point USA, diseñado específicamente para boicotear la presencia del ídolo urbano.
Trump rechazó la actuación de Bad Bunny desde su anuncio
El 24 de enero, Trump ya había anunciado que no asistiría al estadio debido a la participación de Bad Bunny y la banda de punk rock Green Day. “Estoy en contra de ellos. Creo que es una pésima elección. Lo único que hace es sembrar odio”, declaró entonces desde el Despacho Oval.
Bad Bunny ha sido un crítico vocal de las políticas antiinmigrantes de Trump. Por su parte, Billie Joe Armstrong, líder de Green Day, también ha manifestado su rechazo frontal a las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
(Con información de redes sociales)