La presión de los pescadores de San Felipe, Baja California, surtió efecto, por lo que podrán realizar sus actividades con redes de enmalle y agalleras en todo el Refugio de la vaquita marina
Tras una semana de manifestaciones, bloqueos carreteros y la suspensión del Festival del Alto Golfo, el Gobierno de México cedió a la presión de pescadores de San Felipe, Baja California, al permitirles otra vez realizar sus actividades con redes de enmalle y agalleras en todo el Refugio de la vaquita marina, como venía sucediendo, sólo respetando los 225 kilómetros cuadrados de la llamada Zona de Tolerancia Cero.
De esta forma, todo seguirá igual en la región, sin cumplirse la prohibición total del acuerdo regulatorio del 24 de septiembre de 2020, ni tampoco las nuevas reglas publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF), apenas el 14 de octubre de 2026, que eliminan el 86 por ciento del área de restricción para los equipos de pesca tradicionales, al pasar de 11 mil 106 kilómetros cuadrados a sólo mil 562 kilómetros cuadrados, incluidos los 225 kilómetros cuadrados de la Zona de Tolerancia Cero.
Al salir de una reunión que duró aproximadamente dos horas en el Palacio de Gobierno en la ciudad de Mexicali, Ramón Franco Díaz, presidente de la Federación de Cooperativas Ribereñas “Andrés Rubio Castro”, anunció que el problema quedó solucionado y, a partir de este lunes, con la nueva marea podrán salir a pescar camarón sin ser molestados.
Sí, vamos a seguir pescando como el año pasado, como lo hemos venido haciendo tradicionalmente, así que ya no hay ningún problema”, reveló.
Por otra parte, Ana Isabel García Aguilar, líder de los llamados pescadores libres o nativos, confirmó que las redes de enmalle y agalleras se van a poder seguir utilizando fuera de la Zona de Tolerancia Cero de la vaquita marina.
García Aguilar respondió esquiva y nerviosa a las preguntas del reportero Juan Salazar, del medio local, La Voz de la Frontera, sobre los detalles de la negoaciación con la subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Marina Robles y la directora general de Ordenamiento Pesquero y Acuícola de la Conapesca, María José Espinosa Romero.
Las redes de enmalle se van a utilizar fuera de la zona, vamos a seguir con los arreglos, con acuerdos y vienen propuestas nuevas”, atinó a señalar.
En su oportunidad, el alcalde de San Felipe, José Luis Dagnino, aseguró que durante el encuentro los pescadores se comprometieron a apoyar la preservación del medio ambiente y las especies en riesgo.
En este sentido, pidió el apoyo de los medios de comunicación para cambiar la percepción “que se pudiera haber generado con el tema de San Felipe de manera general”.
Queremos invitarlos a que nos visiten, que vayan al puerto y disfruten los eventos que tenemos en puerta. Viene el Festival del Camarón el 5, 6 y 7 de noviembre; lo vamos a hacer abierto, a lo largo y ancho del malecón, y vamos a tener muchas sorpresas para todos ustedes. Van a disfrutar del mejor camarón del mundo, que van a capturar nuestros amigos pescadores”, manifestó.
Con la nueva resolución de este domingo 18 de octubre, el área de prohibición en el uso de redes de enmalle y agalleras no se reduce en 86 por ciento como establece el acuerdo 2026, sino que en la práctica será del 98.05 por ciento, ya que únicamente quedan libres de estos equipos de pesca tradicionales 225 kilómetros cuadrados de la Zona de Tolerancia Cero.
Inaceptable, uso de redes en refugio de Vaquita Marina
En entrevista por separado, Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica, comentó a Excélsior que es lamentable que el nuevo acuerdo regulatorio haya nacido muerto, a pesar de que fue apoyado por los mismos líderes de cooperativas y federaciones de pescadores que hoy acudieron a su entierro, con el aval del Gobierno de México.
Subrayó que es inaceptable que se sigan utilizando las redes de enmalle y agalleras dentro del Refugio de la Vaquita Marina, y se ceda a chantajes, sin importar las propias reglas impuestas a nivel nacional y los acuerdos asumidos con la comunidad internacional.
La supervivencia de la vaquita marina no puede negociarse a puerta cerrada. Estamos hablando de una especie al borde de la extinción en el Alto Golfo de California, donde las redes de enmalle o agalleras pueden matar en cualquier momento a los últimos ejemplares que quedan de esta marsopa única den el planeta. México necesita hacer cumplir las prohibiciones y acelerar la transición hacia artes de pesca alternativas, no seguir cediendo terreno a estas prácticas que están llevando a la vaquita directo a la extinción”, sentenció.
Cabe recordar que fueron los propios dirigentes del sector pesquero de San Felipe, quienes propusieron y acordaron la eliminación del 86 por ciento de la zona de prohibición para las redes de enmalle y agalleras en el seno del GIS (Grupo Intragubernamental sobre la Sustentabilidad en el Alto Golfo de California), pero al parecer ya no es suficiente y cambiaron de opinión.