Estados Unidos y China, las dos mayores economías a nivel global, pasaron gran parte del año pasado enfrascados en una guerra comercial
Pekín.- China expresó este jueves a Estados Unidos la “grave preocupación” generada por las más recientes restricciones comerciales de Washington, informaron medios estatales.
Estados Unidos y China, las dos mayores economías a nivel global, pasaron gran parte del año pasado enfrascados en una guerra comercial, pero lograron una tregua cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario chino, Xi Jinping, se reunieron en octubre pasado.
Sin embargo, Estados Unidos impuso nuevos aranceles de entre diez y 12.5 por ciento a productos procedentes de 60 socios comerciales, debido a acusaciones de una aplicación laxa de las prohibiciones sobre el trabajo forzoso. A China se le asignó un gravamen de 12.5 por ciento.
El martes, el gobierno del presidente Donald Trump dio a conocer prohibiciones que afectan a las importaciones de nuevos robots e inversores de potencia chinos.
En respuesta, China acusó a Estados Unidos de querer aplastar a las empresas chinas, después de que Washington prohibiera las importaciones de robots humanoides y modelos cuadrúpedos fabricados en el exterior.
En una videollamada entre el vice primer ministro, He Lifeng, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el representante comercial estadunidense, Jamieson Greer este jueves, “China expresó su profunda preocupación por las últimas restricciones económicas y comerciales”, informó la agencia estatal de noticias Xinhua.
La agencia estatal china calificó la conversación como “franca, profunda y constructiva” y reportó que los altos funcionarios hablaron sobre “el mantenimiento de relaciones económicas y comerciales estables (…) y cómo abordar adecuadamente las preocupaciones mutuas en la próxima fase”.
Durante su viaje a Pekín en mayo, Trump invitó a Xi a visitar Estados Unidos en septiembre, pero esa visita aún no se ha confirmado.
Tras alcanzar una tregua comercial a finales del año pasado para poner fin a su guerra arancelaria, las relaciones comerciales entre China y Estados Unidos se habían mantenido en gran medida estables.
Ambos países acordaron este año crear la Junta de Comercio para explorar ámbitos en los que pudieran reducir los aranceles a mercancías valoradas en unos 30 mil millones de dólares.