Estos datos son contundentes, ya que reafirman que el toreo sigue vivo en el México actual
Ciudad de México.- La Fiesta Brava en el México actual está de plácemes, pues un día como hoy, 24 de junio de 1526, hace 500 años, se celebró el primerfestejo taurino en la entonces Gran Tenochtitlan.
La efeméride está documentada en la Quinta Carta de Relación de Hernán Cortés al Rey Carlos V, donde se relata que el 24 de junio de 1526, día de San Juan, “se corrieron ciertos toros y hubo regocijos de cañas y otras fiestas”.
A su regreso de Las Hibueras, hoy Honduras, Cortés dio fe del manuscrito fechado el 3 de septiembre de 1526. Dos años después, se fundó en el Estado de México la primera ganadería de reses bravas, con animales traídos desde Navarra.
El propio Cortés, a su paso por las Antillas, trajo además reses criollas, con las que don Juan Gutiérrez Altamirano, primo de Hernán Cortés, fundó en los primeros años de la colonia la ganadería de Atenco, vigente hasta nuestros días. Así lo documentó con el historiador José Francisco Coello Ugalde, máxima autoridad en historia taurina mexicana.
Desde entonces y con el paso del tiempo, la evolución de los festejos taurinos ha cambiado, pero no la esencia: correr toros en el ruedo e incluso, los toros han existido antes de las apariciones de la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac, en 1531.
Hoy, ante el embate de los grupos antitaurinos y de leyes que han querido terminar con los toros, es bueno recordar que la fiesta brava se resiste a morir, que goza de salud en las plazas a las que asisten siete millones de mexicanos durante el año, en 4 mil 686 festejos a lo largo del país.
Estos datos son contundentes, ya que reafirman que el toreo sigue vivo en el México actual, como desde hace 500 años.