Emiratos Árabes Unidos ha dado a conocer que abandonará la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a partir del 1 de mayo de 2026.
El mercado petrolero ha perdido el equilibrio después de que Emiratos Árabes Unidos diera a conocer que abandonará la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a partir del 1 de mayo.
La producción nacional va primero
La decisión responde —según el gobierno emiratí— a una visión de largo plazo enfocada en fortalecer su producción nacional y adaptarse a un perfil energético en transformación. En su comunicado, el país mencionó su intención de mantener un papel “responsable y confiable” en los mercados internacionales, pese a su salida del cártel.
“Esta decisión refleja la visión estratégica y económica de largo plazo de los Emiratos Árabes Unidos y su perfil energético en evolución, incluida la inversión acelerada en la producción energética nacional, y refuerza su compromiso con un papel responsable, fiable y orientado al futuro en los mercados energéticos mundiales”, detalla el mensaje difundido por la agencia estatal WAM.
La noticia se dio a conocer mientras crece la tensión en el Golfo Pérsico, particularmente con Arabia Saudita, socio dentro de la OPEP. Las diferencias abarcan desde disputas económicas hasta desacuerdos en conflictos regionales como la guerra en Yemen, lo que ha debilitado la cohesión interna del grupo.
Además, la salida ocurre en medio de una crisis energética internacional marcada por la inestabilidad en el estrecho de Ormuz. Las perturbaciones en esta zona han complicado las exportaciones petroleras y presionado a los países productores a replantear sus estrategias.
Un golpe a la OPEP
Fundada en 1960, la OPEP ha sido durante décadas un actor central en la regulación del mercado energético mundial. Con sede en Viena, el organismo coordina las políticas petroleras de sus miembros mediante cuotas de producción, con el objetivo de estabilizar los precios y garantizar el suministro.
Actualmente, el grupo concentra alrededor del 41% de la producción mundial y más del 75% de las reservas probadas de petróleo, lo que le otorga un peso decisivo en la economía global. Sin embargo, la salida de uno de sus miembros históricos representa un desafío significativo para su influencia.
Para diversos analistas, la salida de Emiratos Árabes Unidos podría:
- Debilitar la unidad del bloque y
- Abrir la puerta a que otros países prioricen sus intereses nacionales sobre los acuerdos colectivos.
La retirada también podría traducirse en un aumento gradual de la producción emiratí, lo que impactaría directamente en la oferta global y, potencialmente, en los precios del petróleo.
En paralelo, la alianza ampliada conocida como OPEP+ —que incluye a países como Rusia y México— enfrenta ahora un nuevo reto para mantener la coordinación en un mercado cada vez más fragmentado.
Con información de AP e Infobae
