Irán mantiene control sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte de petróleo y gas.
La guerra en Medio Oriente continúa intensificándose luego de que el presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtiera que su país está preparado para “prenderles fuego” a las tropas de Estados Unidos en caso de una invasión terrestre.
Las declaraciones surgen en medio del despliegue de aproximadamente 2,500 marines estadounidenses en la región, lo que ha elevado el riesgo de un conflicto directo entre ambas naciones.
El conflicto ha generado preocupación mundial por su impacto en los mercados energéticos. Irán mantiene control sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte de petróleo y gas.
Además, la posible participación de grupos aliados como los hutíes podría poner en riesgo el tránsito marítimo en el estrecho de Bab el-Mandeb, afectando el comercio internacional. La guerra ya ha alterado los suministros de energía y fertilizantes, así como el tráfico aéreo en la región.
Intentos diplomáticos en Pakistán
En paralelo, Pakistán se ha convertido en sede de encuentros diplomáticos entre ministros de Exteriores de Arabia Saudita, Turquía y Egipto, quienes buscan abrir un canal de diálogo directo entre Washington y Teherán.
Sin embargo, autoridades iraníes han rechazado negociar bajo presión, aunque han presentado propuestas propias que incluyen garantías de seguridad y respeto a su soberanía.
Irán también ha advertido que podría atacar universidades vinculadas a Israel y Estados Unidos en la región, tras bombardeos a centros educativos iraníes. La Guardia Revolucionaria señaló que estos podrían convertirse en “objetivos legítimos”, aumentando la preocupación internacional por posibles violaciones al derecho humanitario.
El conflicto ha dejado más de 3,000 muertos en distintos países, incluidos Irán, Israel y Líbano. La población civil vive bajo constante incertidumbre ante ataques aéreos y la posibilidad de una escalada mayor.
(Con información de AP)
