La Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que un ataque con drones contra un hospital en la región de Darfur, en Sudán, ha dejado a más de 2 millones de personas sin acceso a atención médica.
El objetivo del bombardeo, ocurrido la semana pasada en la ciudad de Al Daein, fue el Hospital Universitario Al Daein, el principal centro médico de referencia en Darfur Oriental. Como resultado, 70 personas murieron, entre ellas 13 niños y siete mujeres, y 146 resultaron heridas.
UN HOSPITAL REDUCIDO A ESCOMBROS
El centro atendía a pacientes de toda la provincia y de al menos nueve distritos cercanos. Tras el ataque, todas sus áreas —urgencias, cirugía, pediatría, obstetricia, ginecología y diálisis— resultaron gravemente dañadas.
“El centro ahora está completamente fuera de servicio”, advirtió Bedreldin Abduelnabi, responsable de operaciones del proveedor humanitario Alight en la zona, quien alertó sobre una “grave brecha en el acceso a atención sanitaria que salva vidas”.
La situación obliga ahora a miles de pacientes a recorrer hasta 160 kilómetros para encontrar otro hospital con capacidad de atención especializada, una distancia crítica en casos de emergencia.
Imágenes satelitales analizadas por el Laboratorio de Investigación Humanitaria de la Universidad de Yale muestran daños estructurales severos y “múltiples impactos precisos”, lo que sugiere que el hospital fue atacado de forma directa.
Los reportes indican que los edificios circundantes permanecieron intactos, reforzando la hipótesis de un ataque selectivo contra la instalación médica.
ACUSACIONES CRUZADAS EN MEDIO DE LA GUERRA
El ataque ha intensificado las tensiones en el conflicto que enfrenta al ejército sudanés con el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), en guerra desde abril de 2023. Mientras las FAR y organizaciones de monitoreo acusan al ejército de lanzar el bombardeo, las fuerzas armadas niegan su responsabilidad y aseguran que el objetivo era una comisaría cercana.
La portavoz de derechos humanos de la ONU, Marta Hurtado, señaló que ambos bandos han intensificado el uso de drones, lo que ha incrementado el riesgo para la población civil.
“Esto subraya el impacto devastador de armas de alta tecnología en zonas pobladas”, advirtió.
Con información de AP
