Desde el parlamento en Pyongyang, Kim Jong Un acusó a Washington de ejercer “terrorismo de Estado y agresión” a nivel global.
El líder norcoreano, Kim Jong Un, aseguró que su país consolidará “de forma irreversible” su condición de potencia nuclear, en un discurso desafiante hacia Estados Unidos y una postura cada vez más hostil hacia Corea del Sur.
Durante su intervención ante el parlamento en Pyongyang, el mandatario acusó a Washington de ejercer “terrorismo de Estado y agresión” a nivel global, en una aparente alusión a conflictos recientes en Medio Oriente. Sin mencionar directamente al presidente estadounidense, Donald Trump, Kim dejó claro que el rumbo de las relaciones dependerá de la decisión de sus adversarios: confrontación o coexistencia.
LA POSTURA DE KIM JONG UN
El discurso se alinea con lo expresado previamente en el congreso del gobernante Partido de los Trabajadores de Corea, donde el líder descalificó a Seúl, pero mantuvo abierta una puerta al diálogo con Washington, siempre que se abandonen las exigencias de desarme nuclear.
La sesión de la Asamblea Popular Suprema concluyó con la aprobación de una Constitución revisada, cuyos cambios no fueron detallados. Sin embargo, se especula que podrían incluir una definición más dura de Corea del Sur como enemigo permanente y la eliminación de referencias a una identidad nacional compartida, en línea con la decisión de Kim de abandonar la meta histórica de reunificación pacífica.
SEÚL, ¿UN OBSTÁCULO?
Analistas interpretan este giro como una señal de que Pyongyang ya no considera a Seúl un intermediario útil ante Washington, sino un obstáculo para sus aspiraciones regionales. A ello se suma la creciente preocupación del régimen por la influencia cultural surcoreana, que ha llevado a intensificar campañas internas de control ideológico.
En su mensaje, Kim también defendió el rápido desarrollo de su arsenal nuclear y de misiles, calificándolo como una estrategia “correcta” frente a lo que describió como “ambiciones hegemónicas” de potencias extranjeras.
“La dignidad de la nación y su victoria final solo pueden garantizarse con el poder más fuerte”, afirmó.
Las tensiones actuales se producen tras el fracaso de la segunda cumbre entre Kim y Trump en 2019, que derivó en un estancamiento del diálogo y el mantenimiento de sanciones internacionales contra Corea del Norte.
COREA DEL NORTE FORTALECE SU VÍNCULO CON RUSIA
En el ámbito internacional, Pyongyang ha reforzado recientemente sus vínculos con Rusia, apoyando su ofensiva en Ucrania con tropas y equipo militar, presuntamente a cambio de asistencia tecnológica.
Este acercamiento podría formar parte de una estrategia más amplia para diversificar alianzas mientras mantiene abierta la posibilidad de negociar con Estados Unidos en el futuro.
No obstante, expertos advierten que el panorama global, incluidos recientes ataques en Oriente Medio, podría endurecer aún más la postura del régimen norcoreano, elevando las condiciones para cualquier eventual reanudación del diálogo diplomático.
Con información de AP
