Joe Kent, hasta ayer asesor de Trump, renunció y en su salida desmintió la versión oficial: “Irán no era un peligro inminente”.
El director del Centro Nacional Antiterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, presentó su renuncia el 17 de marzo de 2026 tras manifestar diferencias con la estrategia del gobierno de Donald Trump frente al conflicto con Irán.
En una carta difundida públicamente, el funcionario indicó que no podía, “en conciencia”, respaldar la guerra, lo que derivó en su salida inmediata del cargo.
Después de mucha reflexión, he decidido renunciar a mi cargo como Director del Centro Nacional Antiterrorismo, con efecto a partir de hoy.
No puedo en conciencia seguir apoyando la guerra en curso en Irán. Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense.
Ha sido un honor servir bajo el mando de @POTUS y @DNIGabbard y liderar a los profesionales del NCTC.
Que Dios bendiga a Estados Unidos.
Mensaje que contradice la narrativa oficial
En el mismo documento, Kent afirmó que Irán “no representaba una amenaza inminente” para Estados Unidos, una postura que contrasta directamente con los argumentos utilizados por la administración para justificar la ofensiva militar.
Además, sostuvo que la información presentada sobre el riesgo iraní “era una mentira”, cuestionando así la base del conflicto.
Señalamientos sobre presiones externas
El exfuncionario también aseguró que la decisión de ir a la guerra estuvo influida por presiones externas, en particular por intereses vinculados a Israel dentro de la política estadounidense.
Advirtió que este tipo de decisiones podrían derivar en errores similares a los de conflictos anteriores, sin detallar casos específicos.
Respuesta directa desde la Casa Blanca
Tras hacerse pública la renuncia, el presidente Donald Trump reaccionó y calificó la salida como “una buena noticia”, al señalar que Kent no tenía una postura firme en materia de seguridad.
El mandatario reiteró que Irán sí representaba una amenaza significativa, marcando una clara ruptura entre el exfuncionario y la administración.
Ruptura interna en plena tensión internacional
La dimisión de Kent ocurre en medio de un escenario de alta tensión internacional y evidencia diferencias internas dentro del aparato de seguridad estadounidense, particularmente sobre la justificación del conflicto.
El caso refleja un choque directo entre la visión de inteligencia y la postura política del gobierno federal.
Con información de Univision.
