Cuando se trata de bienestar, a veces la clave está en escuchar al cuerpo… y en eso, los millennials y la Generación Z parecen llevar la delantera.
Cuando se trata de bienestar, a veces la clave está en escuchar al cuerpo… y, más específicamente, al intestino. Y en eso, las generaciones más jóvenes parecen llevar la delantera.
Según la doctora Wendi LeBrett, gastroenteróloga y asesora médica de Norms, los baby boomers y la Generación X podrían mejorar su salud digestiva si adoptaran la actitud abierta y sin tabúes de los millennials y la Generación Z.
“He notado que los pacientes más jóvenes se sienten más cómodos compartiendo sus problemas intestinales y buscando atención médica, ¡lo cual es algo muy positivo!”, explicó LeBrett en entrevista con The Post. “También están más interesados en aprender sobre su salud digestiva”.
Hablemos del baño
Una encuesta de Health.com, aplicada a más de 2 mil personas, confirma esa tendencia: los millennials y los Gen Z son quienes con mayor frecuencia hablan con sus médicos sobre temas relacionados con el baño. En particular, el 55% de los millennials asegura discutir abiertamente asuntos digestivos durante sus consultas.
LeBrett señala que, aunque el estigma alrededor de los temas gastrointestinales aún persiste, los más jóvenes muestran menos vergüenza o timidez que sus padres o abuelos. Y eso, dice, puede marcar una gran diferencia.
“Muchos pacientes de la Generación X y boomers han sufrido problemas digestivos durante años, pero nunca se sintieron cómodos para hablar de ello o sintieron que su médico los ignoraba”, advirtió la especialista.
El silencio, en estos casos, puede tener consecuencias: la falta de diálogo retrasa diagnósticos de condiciones como el síndrome del intestino irritable o las hemorroides, y puede agravar problemas que serían tratables con atención oportuna.
Para romper el tabú, LeBrett utiliza sus redes sociales para hablar sin filtros sobre el intestino, la digestión y lo que ocurre en el “trono de porcelana”.
El interés por la salud intestinal no se limita a las consultas médicas. La encuesta de Health reveló que las personas entre 29 y 44 años también son las más propensas a tomar suplementos o modificar su dieta para mejorar su digestión. Los millennials lideran las compras de probióticos, representando el 23% del mercado, en un contexto donde los productos digestivos crecen a un ritmo del 8% anual.
“Como comunidad médica, estamos mejorando en ofrecer un cuidado más integral para los problemas gastrointestinales”, concluye LeBrett. “Mi esperanza es que más pacientes —de todas las edades— se sientan cómodos para hablar de estos temas y cuidar mejor su salud intestinal”.
Con información de New York Post
