En un partido que de principio a fin fue para los Seahawks, el equipo se llevó su segundo Trofeo Vince Lombardi.
El Levi’s Stadium fue el escenario de una noche histórica este domingo 8 de febrero, donde los Seattle Seahawks se alzaron con el Trofeo Vince Lombardi tras derrotar por 19-7 a los New England Patriots.
En esta edición número 60 de la final de la NFL, los “Halcones Marinos” exhibieron una superioridad táctica y física que anuló cualquier intento de respuesta de sus rivales.
Un inicio solemne y dominante de los Seahawks
La jornada comenzó con un Brandi Carlile que emocionó a los asistentes con America the Beautiful, seguida por una impecable interpretación del Himno Nacional a cargo de Charlie Puth. Tras ganar el volado, Seattle tomó la iniciativa y no tardó en reflejar su dominio en el marcador.
La primera anotación llegó en el cuarto inicial con un gol de campo de 33 yardas ejecutado por Jason Myers, estableciendo una ventaja temprana que la defensiva se encargaría de proteger con agresividad.
El golpe final de Seattle
A lo largo de la primera mitad, la presión defensiva de los Seahawks asfixió al mariscal de campo de New England, provocando errores cruciales. Sin embargo, el clímax del encuentro ocurrió en el último cuarto. El quarterback Sam Darnold conectó un pase preciso con AJ Barner para un touchdown que, sumado a otro gol de campo, puso el marcador en un contundente 19-0.
Aunque los Patriots intentaron una reacción tardía con una anotación de 35 yardas de Mack Hollins, el destino ya estaba escrito. Una intercepción clave de la defensa de Seattle en los minutos finales terminó por sellar el partido.
(Con información de redes sociales)
