La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, lanzó un mensaje directo contra Estados Unidos al asegurar que su país no aceptará órdenes desde Washington.
Durante un acto con trabajadores del sector energético, sostuvo que Venezuela debe resolver sus asuntos sin intervención extranjera.
Rodríguez afirmó que “ya basta de las órdenes desde Washington”, destacando la defensa de la soberanía nacional, la autodeterminación, el derecho a decidir y la independencia política del país.
También señaló que Venezuela no permitirá la injerencia extranjera ni la presión internacional sobre sus decisiones internas.
La funcionaria acusó a Estados Unidos de intentar influir en el rumbo del país mediante sanciones económicas, presiones diplomáticas y acciones políticas.
En su discurso, insistió en que el gobierno venezolano continuará defendiendo su modelo frente a cualquier intento de interferencia externa.
Debate por reformas en la industria petrolera
Las declaraciones de Rodríguez se produjeron en medio de un debate interno por una propuesta de reforma en la industria petrolera.
El proyecto contempla cambios en el marco legal del sector, incluyendo la posibilidad de ampliar la participación de empresas privadas.
La iniciativa ha generado reacciones divididas.
Mientras algunos sectores consideran que podría atraer inversión extranjera, otros advierten que podría afectar el control estatal sobre los recursos energéticos. En este escenario, el gobierno ha defendido la necesidad de modificar el esquema actual para fortalecer la producción de crudo.
Rodríguez sostuvo que las críticas forman parte de una estrategia para debilitar al Estado venezolano y reiteró que el gobierno mantendrá el control estratégicodel sector energético, considerado clave para la economía nacional, la estabilidad política y el desarrollo social.
Presión interna y discusión legislativa
El pronunciamiento de la vicepresidenta ocurrió antes del debate legislativo de la reforma en la Asamblea Nacional. Este proceso incluye consultas públicas y discusiones sobre el alcance de los cambios propuestos.
Dentro del oficialismo también han surgido diferencias sobre la reforma, lo que ha intensificado el debate político.
El gobierno busca mantener la unidad interna, la cohesión política y el respaldo del bloque oficialista mientras impulsa ajustes en el sector petrolero.
Rodríguez defendió la postura oficial y afirmó que las decisiones del gobierno responden a las necesidades del país, no a intereses externos ni a presiones internacionales.
Además, reiteró que Venezuela continuará defendiendo su modelo político, su modelo económico y su proyecto nacional.
Mensajes contradictorios en la relación con Washington
A pesar del discurso confrontativo, el gobierno venezolano ha mostrado señales de búsqueda de entendimientos con Estados Unidos.
Entre estos gestos se encuentran procesos de negociación y la liberación de presos políticos.
Organizaciones civiles han señalado que más de 200 presos políticos han sido liberados, aunque otros continúan detenidos.
Este panorama refleja una relación marcada por discursos duros, movimientos estratégicos, tensiones diplomáticas y gestos políticos.
Rodríguez insistió en que Venezuela no aceptará imposiciones externas y reiteró que el país seguirá defendiendo su soberanía, su autonomía política y su derecho a decidir frente a presiones internacionales.
Disputa por el rumbo del modelo energético
El debate sobre la reforma petrolera ha reactivado la discusión sobre el papel del Estado en la industria energética venezolana, un sector que influye en la economía, la política y la estrategia del gobierno.
Con información de El Financiero.
