Esto después de dos años de privilegiar la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad
Ciudad de México.- La Presidenta Claudia Sheinbaum ha endurecido su discurso frente a Washington, después de dos años de privilegiar la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, según un reporte de The Wall Street Journal que describe crecientes tensiones entre ambos gobiernos por las sanciones contra políticos y operadores mexicanos.
El diario estadounidense reportó que la semana pasada Sheinbaum confrontó a integrantes de su gabinete de seguridad por la estrategia de congelar las cuentas de ex funcionarios mexicanos señalados por Estados Unidos de proteger operaciones del Cártel de Sinaloa.
Entre los señalados está Carlos Torres, ex esposo de la Gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila. Washington lo acusa de utilizar su influencia política para facilitar las operaciones del grupo criminal y protegerlo de autoridades estatales.
También fueron señalados su hermano Luis Alfonso Torres, y de quien se dice recibía dinero ilícito para usarlo en asuntos políticos y campañas electorales, y Rafael Buenrostro, ex colaborador de Ávila y jefe de la Aduana de Ciudad Juárez en 2025. Actualmente Buenrostro es seguidor de la candidatura de Julieta Ramírez, candidata morenista al Gobierno de Baja California.
Otro de los señalados es Pedro Mendívil, ex jefe de la Policía de Mexicali, cuya hermana Dulce María Mendivil García, subsecretaria Anticorrupción en la Administración de Ávila, también es promotora de Ramírez.
De acuerdo con fuentes citadas por The Wall Street Journal, la Presidentacuestionó que sus colaboradores asumieran como válidas las acusaciones de Washington.
Según esta versión, Sheinbaum se mostró particularmente severa con Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad y uno de sus colaboradores más cercanos, y sostuvo que las acciones estadounidenses formaban parte de un intento por desestabilizar a México y a su Gobierno.
Finalmente autorizó el congelamiento de las cuentas, en parte para evitar un nuevo deterioro de la relación bilateral.
Este episodio, plantea el diario, marca un cambio en el tono de la Presidenta, quien hasta ahora había colocado la cooperación con las agencias estadounidenses como uno de los ejes de su estrategia de seguridad.
El propio Wall Street Journal resume el viraje con una frase: “Se harta Sheinbaum de ser amable con EU”.
En las últimas semanas, Sheinbaum ha elevado sus críticas contra las acciones de la Administración Trump y ha reivindicado la soberanía mexicana.
En un mitin en el Zócalo, el pasado 27 de septiembre, la Presidenta dijo: “Los mexicanos no queremos injerencias, intervencionismo ni violaciones de nuestra integridad territorial”, en referencia a la presión estadounidense contra los cárteles y funcionarios mexicanos.
Esta tensión se agudizó después de que el Departamento del Tesorosancionara a 21 personas y 25 empresas por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Sheinbaum cuestionó que las sanciones estadounidenses constituyan por sí mismas una prueba de vínculos criminales. El 30 de septiembre sostuvo que la UIF encontró irregularidades financieras en cuentas de varios sancionados, pero no necesariamente nexos con organizaciones delictivas. “Eso no significa que tengan algún vínculo con un grupo delictivo”, afirmó.
