Autoridades aprehendieron a la viuda y al jefe de la policía de Temoac por presuntos vínculos con la extorsión y el crimen organizado.
Autoridades de Morelos detuvieron a Marisol “N”, esposa del alcalde ejecutado en Temoac, y al jefe de la policía del municipio, Geovany Emanuel “N”, investigados por extorsión y crimen organizado.
La Fiscalía de Investigación de Delitos de Alto Impacto (FIDAI) ejecutó las órdenes de aprehensión contra la directora del DIF Municipal, Marisol “N”, y el director de la Policía del Ayuntamiento, Geovany Emanuel “N”.
El fiscal general del Estado, Fernando Blumenkron Escobar, informó que ambos funcionarios quedaron a disposición de un juez especializado para determinar su situación jurídica tras las investigaciones que los ligan a redes de extorsión.
El operativo formó parte de la Estrategia Nacional de Combate a la Extorsión y contó con la participación coordinada de la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad en Morelos. Blumenkron Escobar enfatizó que la institución mantendrá cero tolerancia frente a servidores públicos coludidos con células delictivas.
- Antecedente directo: El asesinato del alcalde Valentín Lavín Romero, ocurrido el pasado 22 de julio dentro de las oficinas del ayuntamiento.
- Investigaciones federales: Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Pública federal, reveló que el edil asesinado era investigado por nexos criminales y por la autoría intelectual de tres homicidios, entre ellos el del activista Samir Flores Soberanes.
- Detenciones previas: Las capturas siguen al arresto de los alcaldes de Cuautla, Jesús Corona Damián, y Atlatlahucan, Agustín Toledano Amaro, así como del exedil de Yecapixtla, Irving Sánchez Ayala.
La zona oriente de la entidad —conformada por Temoac, Jantetelco, Zacualpan de Amilpas, Cuautla y Yecapixtla— funciona desde hace una década como una ruta estratégica para las organizaciones delictivas por su colindancia con Puebla y Guerrero. Esta ubicación facilita el paso de estupefacientes, el tráfico de armas y el refugio de grupos armados.
La violencia local obedece a las disputas entre células derivadas del Cártel de los Beltrán Leyva y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG),junto a bandas regionales como los “Comandos de la Sierra”, “Los Tepito”, “Los Huazulco” y “Los Aparicio”. Dichas agrupaciones pasaron del narcotráfico al cobro de piso, la extorsión sistemática y la cooptación de las administraciones municipales.
(Con información de El Financiero)
