Investigadores de Minnesota crean “SpudCell”, célula sintética que crece y se reproduce, aunque genera debate científico.
Ciudad de México.- Científicos de la Universidad de Minnesota construyeron una célula sintética capaz de realizar los procesos que lleva a cabo una célula natural, según dio a conocer el equipo a través de su portal Biotic.
Los profesores asociados Kate Adamala y Aaron Engelhart, junto con sus equipos de la Facultad de Ciencias Biológicas, desarrollaron lo que definen como la primera célula sintética del mundo con un ciclo de vida completo, construida enteramente a partir de componentes químicos no vivos.
“Hemos replicado en química lo que antes solo era posible en biología: el conjunto completo de comportamientos de una célula. Esto demuestra que las funciones más fundamentales de la vida, como el crecimiento y la replicación, no necesitan una chispa mágica misteriosa”, afirmó Adamala.
El proyecto, bautizado “SpudCell”, representa un avance relevante para la ingeniería biológica y, de acuerdo con la universidad, podría con el tiempo aportar soluciones a problemas complejos en medicina e ingeniería.
¿Cómo está construida?
El sistema contiene 36 enzimas purificadas, un genoma de 90 mil pares de bases distribuido en nueve moléculas de ADN independientes, y una membrana lipídica. “SpudCell” es capaz de crecer, replicar su genoma, dividirse y experimentar selección y competencia a lo largo de varias generaciones.
A diferencia de investigaciones previas sobre células mínimas —que partían de la disección de células ya vivas—, esta fue ensamblada por completo desde cero, a partir de componentes no vivos purificados individualmente. Es la primera vez que un sistema de este tipo demuestra un ciclo celular completo. A diferencia de las células naturales, no depende de un citoesqueleto, sino de proteínas que se agrupan en la superficie de la membrana hasta que la tensión mecánica provoca su ruptura.
Los propios investigadores reconocen que aún falta consolidar en un genoma único y estable los siete plásmidos de ADN de la célula, así como construir maquinaria molecular adicional, ya que algunas funciones todavía presentan deficiencias frente a una célula natural.
Voces críticas en la comunidad científica
La forma de difundir el hallazgo —a través del propio portal del equipo y no en una revista con arbitraje— generó debate. Juli Peretó, catedrático de Bioquímica en la Universidad de Valencia, señaló a El Mundo que, aunque el trabajo de Adamala es reconocido en biología sintética, resulta inusual publicar así un hallazgo de esta magnitud.
Víctor de Lorenzo, del CSIC, consideró el trabajo “técnicamente sólido”, pero aclaró que no se trata de la creación de vida en laboratorio, sino de la capacidad de ensamblar manualmente componentes bioquímicos y partes celulares preexistentes.
Por su parte, Roseanna Zia, bióloga celular computacional de la Universidad de Missouri, dijo a Science News que “SpudCell” todavía está lejos de ser una célula viva, pues no puede dividirse durante muchas generaciones ni evolucionar. El medio también reportó que la revista Cell rechazó el estudio luego de que un revisor argumentara que las “SpudCells” no constituían biología real.
