La apertura formal de los complejos de la SPR comenzó el pasado 11 de marzo, configurando la mayor intervención de las reservas federales
Washington D. C. – La Reserva Estratégica de Petróleo de los Estados Unidos (SPR, por sus siglas en inglés) registró una nueva reducción de 5.5 millones de barriles, ubicando sus inventarios en 325.7 millones de unidades, el nivel más bajo reportado por el Departamento de Energía desde mayo de 1983.
Esta histórica contracción responde al plan de contingencia de la administración del presidente Donald Trump para liberar de manera progresiva un total de 172 millones de barriles de crudo. La medida busca mitigar el déficit en el suministro global y contener la escalada en los precios de los combustibles tras el estallido de la guerra contra Irán a finales de febrero de 2026.
Inventarios totales caen a mínimos de 1984
El impacto de las hostilidades y la alta demanda externa han acelerado el vaciado de los depósitos estadounidenses. Desde el inicio del conflicto bélico a finales de febrero, las reservas totales de la nación —que consolidan tanto los inventarios comerciales como los estratégicos— han sufrido un desplome de111.4 millones de barriles.
Con corte al pasado 19 de junio, las existencias globales del país norteamericano se posicionaron en 743.3 millones de barriles, una cifra récord a la baja que no se observaba desde 1984. De acuerdo con analistas del sector, la caída se debe principalmente a dos factores:
1. Una robusta demanda para la exportación de petróleo estadounidense.
2. Los altos niveles de procesamiento requeridos por la industria de la refinación local.
Mecanismo de estabilización: Esquema de préstamos corporativos
A pesar de que aproximadamente la mitad del crudo liberado de la SPR termina en el mercado internacional —con destinos clave en Europa (Reino Unido y Países Bajos) y Asia (China, India, Japón y Corea del Sur)—, el Departamento de Energía aclaró que el gobierno de Estados Unidos no realiza ventas directas a naciones extranjeras.
El modelo de estabilización energética opera bajo las siguientes directrices:
– Esquema de préstamo: El crudo es adquirido por grandes corporaciones energéticas globales o sus subsidiarias bajo contratos de préstamo, con el compromiso estricto de devolver los volúmenes extraídos junto con un excedente de crudo en los plazos fijados.
– Prioridad logística: Los recursos se canalizan de manera prioritaria a complejos industriales con alta capacidad de refinación para asegurar el abasto inmediato de combustibles terminados.
Esta estrategia de emergencia se implementó para amortiguar las severas disrupciones logísticas causadas por el cierre del Estrecho de Ormuz y los ataques sistemáticos contra la infraestructura energética en la región de Oriente Medio. La apertura formal de los complejos de la SPR comenzó el pasado 11 de marzo, configurando la mayor intervención de las reservas federales en las últimas cuatro décadas.
